Ni grúa ni planos: un antiguo calderero levanta una Torre Eiffel de 12 metros en su jardín "haciéndolo de cabeza"
La decoración navideña: "su verdadera pasión".
Una torre Eiffel de 12 metros en el jardín. Cada año, Roger Valluche, un francés de Chambaron-sur-Morge, al sur de ese país, decora cada rincón de su casa cuando llega la Navidad. En declaraciones recogidas por el diario La Montagne, asegura que es "su verdadera pasión". Esta última Navidad se ha pasado el juego.
Este antiguo calderero se retiró hace 20 años porque quería descansar de "toda una vida de trabajo". "Me encantaba mi trabajo, me encantaba trabajar con chatarra. Un calderero hace un poco de todo", explica. Fue entonces, cuando empezó a decorar su casa por Navidad. "Era más ágil y hábil, lo ponía en todas partes, incluso en los tejados. Tenía 80 decoraciones diferentes", enumera con orgullo.
Tal y como reza la publicación, él mismo decora los treinta metros de su fachada, modernizada a lo largo de los años: de guirnaldas y tubos fluorescentes, a las luces LED. Valluche, cuenta, que imagina su decoración durante el año, "ocupando cada pensamiento, con su ubicación precisa, desde los marcos de las ventanas hasta las canaletas".
Una reproducción a gran escala de la Torre Effiel
"Llevaba mucho tiempo pensando en hacerlo, y pasaron los años. Cumplí 80 años en mayo de 2025. Me dije a mí mismo que tenía que darme prisa", sonríe. Fue en enero de 2025 cuando empezó su proyecto, "impulsado tanto por la pasión como por la emoción de hacerlo". "No trabajaba en ello todo el tiempo, pero con la mayor regularidad posible", asegura Valluche.
Lo más destacable de la enorme construcción: la hizo "a mano, sin grúa ni elevador". Según la publicación, todo está montado desde cero, pieza a pieza, en su terraza, a partir de un borrador dibujado a lápiz negro, la plantilla y luego la propia torre. "Todo está hecho a partir de mi cabeza", señala
"Cuando haces algo a lo que no estás acostumbrado, siempre tienes miedo de no tener éxito. Pero hice todo lo posible para hacerlo", confiesa. El jubilado, asegura que "ha vuelto a su primer amor": con el acero. La inversión final: 1.200 euros para una construcción de unos 400 kilogramos con 500 horas de trabajo en total.
Tras meses de trabajo, puede presumir de construcción. "¡Esto es lo que mejor representa a Francia!" Aún más por la noche. Desde las 17:45, Roger Valluche ilumina todos sus sets hasta las 21.00 hasta el 6 de enero.