⁠Ni pipas ni comida rápida: Iñígo, bioinformático, prepara bocadillos gourmet para ir al fútbol y tiene una legión de seguidores
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⁠Ni pipas ni comida rápida: Iñígo, bioinformático, prepara bocadillos gourmet para ir al fútbol y tiene una legión de seguidores

El joven acumula miles de seguidores en redes sociales por mostrar lo que lleva al Mestalla.

Espectadores en el estadio de Mestalla en un partido de LIga.David Aliaga

Íñigo de Martín (Urretxu, 27 años) se ha vuelto el cocinero más popular del estadio valenciano de Mestalla. Este joven creador de contenido lleva dos años comiéndose un bocata distinto desde su butaca de abonado en cada uno de los partidos que su club juega en la ciudad. Los prepara en su casa, a pocos minutos a pie del estadio, graba el proceso y lo comparte en redes sociales, donde acumula 50.000 seguidores.

La cosa empezó de forma "natural y orgánica". En una entrevista con 'El País', el joven relata que sucedió al grabar el bocadillo que se preparó y llevó al partido contra el Almería en mayo de 2024. Ese primero fue de secreto ibérico, queso, cebolla caramelizada, pimiento rojo y mostaza, y tuvo poco más de 200 Me Gusta. El que hizo para empezar la temporada de este 2026, en un partido Valencia-Real Sociedad, tuvo más de 26.000 Me Gusta.

"La comida siempre ha sido algo central en mi familia. Siempre hemos comido muy bien  y hablado mucho de comida en la mesa", confiesa el protagonista. Sin embargo, no se puso enserio con la cocina hasta su etapa en la universidad. "Fue por necesidad, porque quería comer bien", cuenta. Ahora, junto a su novia, no para de crecer su afición por las recetas. 

En su proceso creativo, explica que siempre empieza por la proteína "y a partir de ahí, voy casando los demás". No ha repetido combinación en ninguna de sus publicaciones. Eso sí, cuando llegan a Mestalla suelen estar "algo fríos". El mejor momento para comerlos: "Los descansos". 

Eso sí, sus productos son de primerísima calidad. De Martín cuenta que va al mercado, compra pollos enteros y pide a la carnicera que los despiece. Además, elige con mimo el pan de sus bocadillos. "El de hoy es una barra de masa madre de 1,25 euros. Tiene corteza consistente y miga con cuerpo", apunta. "Encontrar pan bueno aquí me es difícil".

"Desde pequeño siempre he sido muy pasional con el fútbol", confiesa en su conversación con el diario español. Aunque el último partido de la liga de su club se celebra este sábado, tiene una propuesta para los próximos meses: bocadillos para cada partido que España juegue en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

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