"Ruidosos y caóticos": malestar en Rusia por la avalancha de 2 millones de turistas chinos que apenas dejan dinero en los negocios locales
Pekín ha sido la mayor fuente de turismo para Rusia desde 2014.
Los turistas chinos acaparan las calles de Moscú. Según informa el diario Bnr, muchos viajeros chinos eligen Rusia en lugar de Japón, tras las disputas que acontecen en el lugar por la situación de Taiwán. Rusia se beneficia de esto. Solo en el pasado mes de diciembre, las reservas de hoteles rusos aumentaron alrededor de un 50% con respecto a 2024.
Tal y como reza la publicación, aunque muchos visitantes chinos siguen acudiendo a Moscú y San Petersburgo, su número también está aumentando en el Lejano Oriente y las regiones del norte de Rusia, donde realizan tours de auroras boreales y montan en trineos de renos o de perros. Pekín ha sido la mayor fuente de turismo para Rusia desde 2014.
Resentimiento en Rusia
En algunas ocasiones, el turismo masivo chino en las principales ciudades rusas ha generado algún que otro resentimiento. En febrero del pasado 2025, los residentes de la ciudad ártica de Murmansk, al norte de ese país, se quejaron ante las autoridades locales de mala conducta de turistas chinos. Según los datos consultados por el medio de comunicación, la ciudad recibió a 26.000 visitantes chinos en 2024, lo que representa un aumento de cinco veces respecto al año anterior.
Por su parte, y en declaraciones al The Moscow Times, un propietario de hotel en San Petersburgo afirmó que no le gustaban especialmente los huéspedes chinos, a quienes describió como "ruidosos y caóticos". "Prefiero mucho más trabajar con iraníes o europeos", aseguró el propietario. "Actualmente, los hoteles en San Petersburgo solo están más o menos llenos de mayo a septiembre y durante las vacaciones de invierno", informa el empresario ruso.
Pero, tal y como reza la publicación, lo que también "duele" a algunos empresarios rusos es que la industria "apenas está regulada y está completamente dominada por operadores turísticos chinos, que a menudo ofrecen paquetes todo incluido usando sistemas de pago chinos y envían grupos a esos lugares donde reciben comisión".
El hecho de que el sector turístico de ese país no este regulado conduce a "excesos innecesarios". Por ejemplo, el periódico recoge que ganan dinero por llevar a los turistas a lugares completamente gratuitos. "Incluso los viajes en el metro de San Petersburgo se promocionan como una experiencia cultural única y se venden a un precio elevado". No obstante, el gobierno de Putin sigue insistiendo en que estas visitas benefician al desarrollo económico de ese país.