Un promotor inmobiliario le corta el agua caliente y la calefacción a sus inquilinos para que se vayan: "Lo que está pasando aquí es inhumano"
Pasa el invierno bajo cero sin calefacción.
Un lugar inhabitable llamado hogar es en lo que se ha convertido su casa para los últimos vecinos de un bloque de viviendas en Friburgo, Alemania. Los residentes del edificio situado en Breisacher Strasse 38 denuncian que llevan semanas sufriendo cortes de calefacción y agua caliente en pleno invierno, con temperaturas por debajo de los cero grados.
“Lo que está pasando aquí es inhumano”, lamenta Brigitte Veser, una inquilina de 64 años que vive en el inmueble junto a su pareja. Pagan 700 euros mensuales por un piso de 71 metros cuadrados, un precio que, en el actual mercado inmobiliario de esta ciudad universitaria alemana, resulta difícil de igualar.
Los problemas se agravaron durante la Navidad de 2025, cuando los vecinos permanecieron ocho días sin calefacción ni agua caliente. La situación volvió a repetirse a finales de enero de 2026, dejando nuevamente los apartamentos sin suministro térmico durante una semana entera.
Un edificio en condiciones extremas
El bloque, construido en 1970 y gestionado por la empresa suiza Caprise, presenta además otras deficiencias graves. El ascensor lleva casi diez meses averiado, lo que supone un obstáculo especialmente duro para personas mayores o con movilidad reducida. En el patio interior, montones de basura se acumulan sin retirar, atrayendo ratas que campan a sus anchas.
La situación ha generado un fuerte escándalo en la ciudad, del que se ha hecho eco el diario alemán Bild. Las imágenes y testimonios de los vecinos han despertado la indignación pública y han puesto el foco sobre la gestión del inmueble.
Reformas bajo sospecha
El propietario del edificio rescindió los contratos de todos los inquilinos alegando la necesidad de acometer una reforma integral. Sin embargo, muchos sospechan que el verdadero objetivo es transformar los apartamentos en condominios para venderlos posteriormente a un precio superior.
En declaraciones al citado medio alemán, el director general de Caprise aseguró que las quejas “se toman muy en serio” y defendió que los cortes de calefacción fueron “breves e inevitables”. También afirmó que los residentes habían tenido tiempo suficiente para buscar alternativas.
Pero los vecinos no comparten esa versión. Consideran que las condiciones en las que viven son una forma de presión para forzar su salida. Algunos ya han abandonado el edificio, pero otros resisten ante la dificultad de encontrar una vivienda asequible en Friburgo.
El difícil acceso a la vivienda
Friburgo, conocida por su universidad y su alta calidad de vida, atraviesa una fuerte tensión en el mercado inmobiliario. “Se ha vuelto imposible encontrar un apartamento a buen precio en una ciudad universitaria”, denuncia Veser.
El temor a no poder asumir alquileres más elevados es lo que mantiene a varios inquilinos en el inmueble, pese a las duras condiciones. Algunos cuentan con el apoyo de abogados especializados en derecho inmobiliario para defender su permanencia.
La intervención de las autoridades
Ante la creciente polémica, las autoridades municipales han intervenido. El Ayuntamiento de Friburgo ha dado a la empresa un plazo de seis meses para renovar y volver a alquilar las viviendas. De no cumplirlo, Caprise se enfrenta a importantes sanciones económicas.
Mientras tanto, los residentes que aún permanecen en el edificio esperan una solución que no implique su expulsión definitiva. Veser confía en que las obras puedan realizarse por fases para evitar desalojos totales: “Así nadie tendrá que irse”.