Un triatleta de 25 años corre una maratón entera dentro de un supermercado: 153 vueltas, 1.377 curvas y un plátano de la frutería para reponer fuerzas
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Un triatleta de 25 años corre una maratón entera dentro de un supermercado: 153 vueltas, 1.377 curvas y un plátano de la frutería para reponer fuerzas

Y luego dicen que hacer la compra es aburrido.

Reconstrucción de las vistas que tendría el voluntarioso maratoniano en mitad del supermercadoGetty Images

Hoy, en una nueva entrega de cosas raras que te puedes encontrar, la historia de Joren Van Dorpe, el triatleta que se hizo una maratón en pleno supermercado.

El deportista belga vivió un momento único... aunque más única pudo ser la experiencia de los clientes de la superficie comercial, que trataban de cargar sus cestos y carros ajenos al frenesí deportivo del joven participante.

Van Dorpe, que ya suma destacados triunfos en el triatlón, optó por un reto más que diferente. Durante sus carreras entre pasillos, la megafonía del local tuvo que advertir a sus consumidores: "El ganador del Ironman Tallinn 2025 en la categoría sub-24 está corriendo una maratón en la tienda".

Por delante, 1.377 curvas cerradas y 153 vueltas de 276 metros. Como detalla el periódico belga Het Nieuwsblad, el reto ya no era solo recorrer la distancia marcada por un maratón (los 42.195 metros), sino hacerlo sin derribar estantes, sin marearse entre giros y sin chocarse con nada. Por el camino, eso sí, un plátano del estante de la fruta que optó por coger a modo de avituallamiento.

Objetivo cumplido, puede presumir Joren van Dorpe, que completó su meritosísimo reto en 3 horas y 17 minutos, una marca más que interesante en vista de las condiciones del 'circuito'... aunque su objetivo era hacerla más rápida.

"Por poco no choco con un carrito varias veces [...] También me encontré con algunas personas enfadadas. No les gustó lo que estaba haciendo", reconoce el maratoniano al diario belga. 

En cuanto al desarrollo de la prueba, Van Dorpe admite cierta frustración. "La primera mitad transcurrió sin problemas; iba según lo previsto para terminar el maratón en tres horas. Pero las curvas empezaron a pasarme factura en la pantorrilla izquierda y el muslo derecho, y entonces me quedé sin fuerzas", añade. No en vano, repetir giros siempre al mismo lado es un castigo severísimo para los músculos.

Así, a falta de dos kilómetros para la 'meta', el triatleta afrontó problemas serios, pero pudo acabar y hasta hacer metros de más. 

Ahora la pregunta es ¿y esto a quién se le ocurrió? La respuesta la da el propio medio belga. Fue días atrás, cuando en la oficina de la empresa Planet B, marca para la que Van Dorpe trabaja, optó por una maniobra publicitaria de primer orden

La otra pregunta es igualmente lógica y la cabecera belga se la hizo al deportista. ¿Lo volvería a hacer? "No, salvo quizás en otro lugar o en otra disciplina".

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