Ahora también faltan camareros en Marruecos porque muchos intentaron ir a Ceuta: "De nuestros 15 empleados solo tres vinieron a trabajar"
Proletarios de todos los países... y hosteleros de todas las fronteras: la música es similar al otro lado de la valla.

La hostelería es la que es, a uno y otro lado del Estrecho... y propietarios y gerentes de restaurantes y bares del norte de Marruecos están entonando una canción que le sonará a muchos españoles residentes en zonas turistificadas. "Falta personal". "Necesitamos camareros". Perfiles en redes como @SoyCamarero llevan un tiempo denunciando que esos axiomas suelen ir acompañados de ofertas con condiciones leoninas.
Lo que está pasando en Marruecos va con matices, eso es cierto: la falta de mano de obra ha surgido de forma repentina y tiene que ver más con el intento de pase masivo a Ceuta del 30 de julio. Ese día unas 72.000 personas se echaron al mar y lograron cruzar a la ciudad autónoma sorteando a nado el espigón del paso fronterizo del Tarajal. Según el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, la gran mayoría retornó a Marruecos.
Ceuta se recupera de la que ha sido la mayor crisis migratoria y humanitaria de su historia. Los negocios empiezan a levantar la persiana y a contar las pérdidas económicas. En algunas zonas de la ciudad todavía se trata de recobrar la normalidad, ya que hay muchas personas que lograron el pase el 30 de julio que todavía no han sido atendidas por las autoridades y siguen deambulando por algunos barrios.
Pero la situación en Marruecos no es menos desesperada: no son pocas las mujeres que comparten desde hace días fotos de sus familiares desaparecidos tras los incidentes de los últimos días. En la frontera de Ceuta murieron ese día unas 72 personas, si bien la Cadena Ser ha accedido a nueva información y ha elevado esa cifra este miércoles al número de 141 muertos.
"Es la primera vez que nos pasa, ningún trabajador ha vuelto"
Es el medio marroquí Yabiladi el que destaca que tras el pase masivo a Ceuta del 30 de julio, la hostelería de Fnideq (Castillejos), Cabo Negro o Martil (otras localidades marroquíes cercanas a Ceuta) comenzaron a experimentar problemas. Abdeljalek, gerente del restaurante Al Bahr (El Mar), en el paseo marítimo de Fnideq, cuenta cómo us quince trabajadores se marcharon sin previo aviso. "No dijeron nada".
El día en el que más de 70.000 saltaron a Ceuta las redes sociales seguían bullendo con desinformación en árabe dariya: que si una sentencia del Tribunal Supremo español haría imposible que se les devolviese en caliente si llegaban a nado, que si la frontera se había abierto... Por eso, muchos camareros de la zona salieron directos a la frontera, muchos dejando su puesto de trabajo en ese mismo momento.
Es el caso del restaurante Rise & Shine en Martil, pasado Castillejos, Restinga o Rincón, a 30 kilómetros del Tarajal. Samir, el gerente del establecimiento, corroboraba tal extremo a Yabiladi: sus empleados "se fueron de inmediato, sin avisar". "Imagínate que faltan siete empleados de golpe, nuestra actividad se quedó prácticamente paralizada. Los clientes estaban allí, pero nuestros trabajadores no".
Los que se fueron y los que dejaron de ir no son los únicos: el sector también abunda en que también se marcharon muchos repartidores. "Algunas empresas que nos tenían que traer productos no han aparecido, los repartidores también escasean estos días". Ahora, cuenta Yabiladi, estos camareros vuelven poco a poco. "Algunos están agotados, mientras que otros resultaron heridos al intentar cruzar".
