Una tractorada "fúnebre" de 2.500 agricultores clama en Madrid contra el pacto con Mercosur
Más de 367 tractores toman las calles de Madrid en una mañana plomiza en la que han destacado los colores oscuros

Unos 2.500 agricultores han vuelto a inundar Madrid con un tono fúnebre, acompañados de más de 367 tractores en protesta por el acuerdo comercial contra el Mercado Común del Sur (Mercosur) que, de aplicarse, han alertado de que supondrá el fin del sector primario.
Estas son las cifras de la Delegación del Gobierno, las cuales los convocantes, Unión de Uniones y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), elevan hasta 8.000, en una marcha que partía de varias columnas que se han unido en la Plaza de Colón de Madrid.
Los tractores se han desplazado en cinco columnas: por la ruta sur han entrado 82 tractores; 73 desde Castilla-La Mancha; 100 desde Castilla y León; 56 por el norte; y 37 por el Levante, vigilados por un dispositivo de más de 1.800 agentes.
La manifestación de este miércoles ha devuelto a la capital la imagen de los tractores desfilando por sus calles, en términos similares a las marcha de hace un par de años que colapsaron gran parte de la ciudad.
Esta acción se suma a las que está protagonizando el sector desde principios de año en distintos puntos del país, de la mano de las distintas organizaciones agrarias.
De hecho, hoy se han desarrollado también tractoradas en la Rioja y ha habido una protesta de apicultores en Mérida.
Ni Mercosur ni salvaguardas
Las organizaciones han convocado esta concentración para protestar en contra del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), unido a la queja por la reducción que estiman que se producirá en el presupuesto de la Política Agraria Común (PAC).
El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha reiterado que se trata de un acuerdo que "no es bueno" porque se compite sin igualdad y de forma desleal, además, ha señalado a los partidos políticos que "lo están permitiendo".
"Nos jugamos mucho (...) y ¡ojito! hago un llamamiento a los consumidores. Hoy sabemos que si compramos un filete, ese filete es sano, se puede comer. A partir del año que viene, si se firma este acuerdo, ese filete de ternera podrá estar hormonado", ha alertado.
El presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, por su parte, ha mostrado su rechazo a las cláusulas de salvaguarda aprobadas este martes por el Parlamento Europeo (PE) porque "no se van a cumplir" y supondrán "una ruina total" para sectores como los cítricos y otros.
"Hoy es un día importante, la gente está respondiendo adecuadamente", ha celebrado, a la vez que ha asegurado que su idea es "seguir presionando" para defender el medio rural, el sector primario y "que los ciudadanos puedan comer alimentos de calidad".
Los organizadores ha calificado de "éxito" la convocatoria y han adelantado que pedirán una mesa de negociación con el Gobierno y el Partido Popular (PP) para atender estas problemáticas, de lo contrario, han advertido, seguirán en la calle.
Ambiente fúnebre
Los tonos oscuros -fúnebres- han sido los protagonistas de la tractorada bajo un cielo plomizo y lluvioso que parece haberse aliado con los agricultores para expresar la pena que sienten por un campo que se "ahoga", en sentido literal y figurado.
Muchos de ellos han acudido a la protesta con sus cultivos inundados tras el tren de borrascas que está recorriendo la península desde mediados de enero.
El ambiente fúnebre, sólo roto por el ruido de pitos, petardos y bocinas de tractores, se ha materializado con la exhibición de dos ataúdes para simbolizar "la muerte del campo", con el porte de una gran cruz custodiada por un agricultor disfrazado de sacerdote y por el llamamiento de los convocantes para lucir vestimentas negras.
La de este miércoles ha sido una nueva jornada de protestas que ha devuelto los tractores al asfalto de la ciudad, una ciudad de la que esperan también el apoyo de los consumidores y que mire más al campo
