Negociaciones PP-Vox: negro en Extremadura, más claro en Aragón
En Génova reconocen que esperaban un mejor resultado con Jorge Azcón y también que tienen un problema muy importante con Vox.

El Partido Popular sigue asimilando los resultados de las elecciones en Aragón del pasado fin de semana, en las que Jorge Azcón fue el candidato más votado pero se dejó dos escaños por el camino con respecto a las elecciones de hace tres años (de 28 a 26). Feijóo proclama, y es verdad, que son los ganadores indiscutibles y que previsiblemente podrán gobernar. En privado, sin embargo, reconocen que esperaban más y también que tienen un problema muy importante con Vox, el gran victorioso de los comicios del domingo.
Ahora, se abren dos escenarios negociadores. Uno en Extremadura, después de que las urnas también dejarán la investidura de María Guardiola a merced de Vox. En el equipo de la dirigente estaban muy pendientes de lo que pasara en Aragón.
Guardiola irá a la investidura pero todo apunta a que la cosa está “muy negra”, según admiten en su entorno. Lo avanzó El HuffPost: cada vez son más las voces que no descartan que todo salte por los aires y haya una repetición electoral. En estos momentos, lo que plantea Vox para alcanzar un pacto es inasumible, según el equipo de Guardiola. Y son claros: o los de Abascal rebajan las exigencias o no habrá margen de maniobra.
Este miércoles, algunas voces alimentaban la posibilidad de una abstención del PSOE para favorecer esa investidura. "¿No decían que querían frenar a la ultraderecha? Pues aquí tienen una oportunidad", señalaban. Sin embargo, los socialistas extremeños han dado portazo rápidamente a esta opción.
En Aragón, mientras, los contactos son por el momento informales con Vox. No se ha iniciado todavía una negociación. Jorge Azcón espera salvar los muebles y no tener que recurrir a otra convocatoria electoral porque tiene buena relación con Abascal y los reproches mutuos no han sido tan agresivos como en Extremadura. Sin embargo, el barón autonómico augura también que Vox exigirá más con respecto a las negociaciones que hubo tras las autonómicas en 2023, porque se ven mucho más fuertes.
Azcón ha pedido también de puertas para adentro hacer autocrítica a su equipo por el diseño de su campaña, aunque él ha llegado a la conclusión de que el gran problema es que se ha votado en clave nacional.
Lo único claro que tiene el PP, tanto en Extremadura como en Aragón, es que Vox les hará sufrir. Y tanto Guardiola como Azcón han asimilado que no habrá avances significativos hasta que no pasen las elecciones en Castilla y León, que se han convocado para el próximo 15 de marzo.
