Condenan a un hombre que llevaba 500.000 euros encima y afirmó que había vendido un cuadro de Monet
En el momento de la detención, en el control de aduanaa para entrar de España a Francia, el detenido aseguró que no tenía nada que declarar.

Un hombre de 32 años, de nacionalidad húngara, ha sido condenado a tres años de prisión por el tribunal penal de Draguignan, en el departamento francés de Var. Aparte, tendrá que pagar dos multas aduaneras por un total de 700.000 euros y se le ha prohibido la entrada a Francia durante cinco años, según ha publicado Ouest France.
El sospechoso fue detenido por agentes de aduanas en un peaje cerca de Fréjus, en Francia, cuando salía de España en dirección a Niza. Transportaba 500.000 euros en su vehículo, envueltos en celofán. Todo el paquete contenía trazas de cocaína "en una proporción significativa", según aseguró el fiscal.
El momento oportuno es crucial y cada detalle cuenta. Este húngaro trabaja para una empresa de inversión en oro, con sede en Budapest, y acaba de ser juzgado a principios de este año por transferencias de efectivo no declaradas, fraude aduanero y blanqueo de capitales. Todo esto ocurrió en el peaje de Capitou, cerca de Fréjus, Frnacia, cuando llegaba de Tarragona (España) y se dirigía a Niza, fue detenido por la aduana.
Antes de comparecer ante el tribunal en Draguignan, Gabor se vistió con su mejor traje, según dijo. Allí, afirmó haber vendido un cuadro del célebre pintor Claude Monet en nombre de su jefe. "El valor de un cuadro de Claude Monet supera con creces el medio millón. Y el propietario de la obra aún la tiene en su poder", respondió el agente de aduanas. "Yo era sólo un engranaje de máquina", aseguró el detenido.
A la pregunta de los agentes aduaneros de si tenía algo que declarar, el hombre respondió que "no" con toda seguridad. Sin embargo, la policía no tardo nada de encontrar tres bolsas que había a los pies de un asiento del vehículo en las que se encontraba todo el dinero confiscado, así como trazas de cocaína encontradas en todas estas bolsas y en la zona en la que este hombre llevaba "escondido" el dinero.
Los agentes se quedaron perplejos ante el descubrimiento y no dudaron en detenerle ante la peculiar explicación que alegó y de ponerlo a disposición de los responsables justiciales de la zona.
Se demostró que, en efecto, estaba realizando un viaje entre España y Niza, y que había contactado con otra persona. "Me dijeron que todo era legal, no me preocupé. Solo cumplía órdenes", reiteró. Finalmente, el hombre fue declarado culpable de transferencias de efectivo no declaradas, fraude aduanero y blanqueo de capitales.
