Yaya Bushcraft, 70 años, construye casas en medio del bosque: "No me gusta la comodidad, ni sentirme respaldada ni dependiente"
“Cada cosa que es un obstáculo es un aprendizaje”, asegura.
A sus setenta años, Yaya Bushcraft vive y trabaja en el bosque: levanta cabañas con sus propias manos, enseña técnicas de vida en la naturaleza y ha convertido su proyecto en un pequeño fenómeno viral. Su historia, que mezcla autosuficiencia y reflexión personal, ha vuelto a captar la atención del público tras la difusión de un vídeo en el que reivindica una idea de libertad alejada de la comodidad, la dependencia y las etiquetas convencionales.
La mujer se define por practicar y transmitir el bushcraft, un conjunto de habilidades tradicionales para construir, alimentarse y habitar en entornos naturales. En un vídeo publicado por la cuenta de TikTok de Monxileros, Yaya explica que su vida cambió al aceptar los errores y convertirlos en lecciones. “Antes era una llorona, ahora entiendo que no hay mal que por bien no venga y que cada cosa que es un obstáculo es un aprendizaje”, asegura.
Sus construcciones no son meros refugios improvisados: Yaya ha levantado varias cabañas aplicando técnicas artesanales y materiales del entorno y ha compartido ese proceso en vídeos que han llegado a audiencias amplias en redes sociales. Además de constructora, es terapeuta y ha integrado en su vida prácticas como yoga y trabajo corporal que, según ella, han sido clave para sostener ese ritmo físico y emocional en la naturaleza.
Un estilo de vida particular
La filosofía de Yaya, tan presente en su discurso como en sus actos, rechaza la comodidad y la dependencia. “La libertad no es algo externo, es un estado de conciencia… estar libre de las emociones”, afirma, y añade con la misma contundencia su aversión a las facilidades: “No me gusta la comodidad, no me gusta sentirme respaldada, no me gusta sentirme dependiente…”. Estas afirmaciones explican su elección de una vida que exige esfuerzo físico diario y decisiones autónomas.
Su historia ha provocado reacciones encontradas. Mientras algunos la elogian por su ejemplo de reinvención y valentía, otros se sorprenden por su manera de relacionarse con la gente. Yaya misma admite que nunca ha encajado del todo: “No es fácil que yo me entienda con la gente porque es muy adulta y aburrida, y yo aguanto muy poco”. A su vez, la nueva atención mediática la desconcierta, ya que no entiende cuando era joven y la gente “huía” de ella y hoy, en cambio, muestra curiosidad por su estilo de vida.
Además de las entrevistas y los vídeos, su popularidad le ha abierto puertas a proyectos audiovisuales y a la publicación de un primer libro, en el que recoge parte de su experiencia vital y su manera de entender la relación con la naturaleza. Yaya Bushcraft no pone su vida como ejemplo único ni receta universal: lo que propone es una forma posible de habitar el mundo que se basa en el sentido del cuidado, la autonomía y el valor de aprender practicando.