Multas de hasta 750 por dar comida a los jabalíes en una ciudad malagueña para frenar la población: "Se han convertido en un problema de salud pública y de seguridad"
También se plantean otras opciones como la colocación de barreras olfativas y acústicas o la instalación de pastores eléctricos.

El Ayuntamiento de Mijas ha puesto en marcha una campaña de concienciación para evitar que vecinos y turistas alimenten a los jabalíes y cerdos asilvestrados que se acercan a las zonas urbanas del municipio.
Esta nueva medida irá acompañada de sanciones de hasta 750 euros para quienes incumplan la normativa municipal, con el objetivo de frenar la proliferación de estos animales y reducir los riesgos asociados a su presencia en áreas habitadas.
Marcos Cortés, el concejal de Medio Ambiente, ha explicado que el Consistorio "se ha visto en la necesidad" de impulsar esta iniciativa para informar a la ciudadanía "de los peligros que entraña alimentar a esta clase de animales". Según ha señalado, los jabalíes "se han convertido en un problema de salud pública y de seguridad".
Un problema de bienestar
La prohibición se ampara en la Ordenanza de Convivencia Ciudadana y Seguridad, que impide dar comida a animales en espacios públicos cuando ello pueda generar "focos de insalubridad, suciedad o molestias". Desde el Ayuntamiento insisten en que, aunque algunos ejemplares se hayan acostumbrado a convivir cerca de urbanizaciones o zonas comerciales, siguen siendo animales salvajes.
"Darles de comer altera su ciclo natural y hace que se acerquen a los núcleos urbanos con los peligros que ello entraña", ha advertido Cortés. El concejal sostiene además que la presencia continuada de estos animales provoca deterioro de espacios públicos, problemas de higiene urbana y riesgo de transmisión de enfermedades. Además, la campaña informativa se ha difundido a través de la web municipal, redes sociales y la televisión pública.
Qué dicen los ecologistas
La portavoz de la organización Ecologistas en Acción Mijas, Librada Moreno, respalda la decisión de evitar alimentar a los animales y sostiene que "los jabalíes no son peligrosos si no se les ataca o no están heridos”. Según apunta, "el peligro real se produce si les disparas con un arco y el animal se queda herido", afirma.
La organización ecologista apuesta por alternativas menos agresivas, como barreras olfativas y acústicas, instalación de pastores eléctricos o incluso programas de esterilización mediante pienso anticonceptivo. "Estamos en el siglo XXI y hay formas de reducir su número sin hacerlo de manera sangrienta", defiende Moreno.
