Dani Rovira cuenta el surrealista momento que vivió antes de viajar a Los Ángeles
El actor relata en un pódcast la cadena de desastres que sufrió en el aeropuerto antes de coger un vuelo a Estados Unidos: una herida, un coche por la pista y un embarque de película.

Dani Rovira ha compartido una de esas historias de aeropuerto tan caóticas que parecen inventadas. El actor y humorista relató en el pódcast de la cuenta de TikTok @torreznos.podcast el episodio surrealista que vivió antes de coger un vuelo rumbo a Los Ángeles.
Todo comenzó de madrugada, cuando llegó al aeropuerto para embarcar hacia Estados Unidos. "A las cinco de la mañana estoy en el aeropuerto", explicó Rovira, que vio cómo el viaje empezaba a torcerse casi desde el primer momento.
Un corte, un punto y una carrera contrarreloj
Según contó, un trabajador del aeropuerto le avisó de que una de sus maletas pesaba demasiado y le pidió repartir parte del equipaje en otra bolsa. Fue justo ahí cuando empezó el desastre.
"En el trasvase me hago un corte aquí, se me cae la botella…", recordó el actor, que terminó teniendo que acudir a que le pusieran "un punto" por la herida.
Aquello le hizo perder muchísimo tiempo y acabó llegando tardísimo a la puerta de embarque. "El tío me acompaña por las compuertas y llego justo cuando llegaba el avión", explicó.
Sin embargo, cuando parecía que aún estaba a tiempo, recibió el peor mensaje posible: "El avión se ha ido".
El Opel Corsa por la pista del aeropuerto
El problema, según le explicaron, es que el embarque no se hacía por finger, sino mediante lanzadera. Mientras intentaban localizar su maleta, Dani Rovira trataba de convencer al personal de que era más rápido meterle directamente en el avión que sacar el equipaje.
Y ahí apareció la escena más surrealista de toda la historia.
"Hay un operario que estaba allí al lado y me dice: 'Vente conmigo'", recordó. El trabajador cogió "la llave de su Opel Corsa" -uno de los coches que circulan por las pistas del aeropuerto- y le llevó directamente hasta el avión.
"Me llevó por la pista entre aviones y yo 'wow'", contó entre risas.
"Todo el mundo esperando"
La escena final fue todavía más incómoda. El avión estaba completamente parado esperando su llegada.
"Baja la escalera, subidita… todo el mundo allí preparado, cien personas mirando", relató el humorista, que imaginaba perfectamente lo que estaban pensando el resto de pasajeros.
"Ya está, por el subnormal este vamos a salir tarde, por el famosito de los cojones", bromeó.
Después de toda la carrera, Dani Rovira pensó que al menos había conseguido salvar el vuelo por los pelos. Pero todavía faltaba el remate final.
"Salió tarde una hora y media".
