El pueblo gallego donde se ha celebrado 'a tope' el empate de Cabo Verde frente a España
La localidad lucense de Burela cuenta con una importante comunidad caboverdiana.

Burela, en la costa de Lugo, ha vivido el España-Cabo Verde del Mundial como una fiesta propia gracias a una comunidad caboverdiana asentada desde hace casi medio siglo. En este pueblo de Galicia se ha celebrado como en ningún lugar de España el heroico empate a cero de Cabo Verde frente a España.
Era el debut mundialista de este pequeño y orgulloso país, que ha aguantado el embate de todo un campeón del mundo y actual campeón de Europa. Mientras millones de aficionados seguían el España-Cabo Verde del Mundial como un partido más del torneo, en un rincón de la costa gallega el encuentro tenía un significado muy distinto. Allí no se enfrentan dos selecciones extranjeras. Juegan dos partes de una misma comunidad.
Este municipio pesquero de apenas 10.000 habitantes, situado en la comarca lucense de A Mariña, mantiene una relación única con Cabo Verde, hasta el punto de que alrededor del 5% de su población tiene origen caboverdiano.
La conexión es tan profunda que en 2024 el entonces presidente del país africano, José Maria Pereira Neves, definió Burela con una frase que todavía se recuerda en el municipio: "Es una isla más de nuestro archipiélago". Este lunes, esa relación histórica se ha convertido en una celebración colectiva alrededor del Mundial.
Cuando los primeros caboverdianos llegaron a Galicia
La Diputación de Lugo habilitó una gran zona de aficionados en la Praza da Mariña, donde miles de personas han seguido el partido en pantalla gigante dentro del festival "De Cabo a Cabo".
La relación entre Burela y Cabo Verde comenzó a finales de los años setenta. Tras la independencia del país africano respecto a Portugal en 1975, numerosos caboverdianos emigraron buscando oportunidades laborales.
Muchos encontraron trabajo en Galicia, primero en la construcción y después en el mar. Historias de superación y convivencia se repiten en cientos de familias de la localidad.
Un colegio donde crecieron juntos gallegos y caboverdianos
La multiculturalidad de Burela no se construyó mediante grandes programas institucionales. Se produjo de forma cotidiana.
En las aulas del colegio público Virxe do Carme, conocido como Os Castros, crecieron juntos niños gallegos y caboverdianos que hoy forman parte de una generación destacada de creadores, músicos, escritores y cineastas.
Un partido de fútbol convertido en símbolo
Lo que hace especial este España-Cabo Verde no es el resultado. Ni siquiera el Mundial. Lo singular es que, en Burela, buena parte de los vecinos sienten afecto por ambos equipos.
Algunos nacieron en Galicia, pero mantienen raíces familiares en Cabo Verde. Otros llegaron desde las islas africanas y construyeron aquí su vida. Muchos simplemente crecieron compartiendo colegio, fiestas, trabajo y barrio.
Por eso el encuentro ha servido como excusa para algo más profundo que un partido de fútbol.
