La calle opina sobre la desclasificación de los archivos del 23-F que ha anunciado Sánchez: "Que se sepa la verdad"
Preguntamos a la gente qué espera encontrar en estos documentos.
Este lunes se cumplen 45 años del golpe de Estado del 23-F y Pedro Sánchez lo ha querido conmemorar con una noticia de alcance histórico: el presidente del Gobierno ha anunciado que el Consejo de Ministros aprobará la desclasificación este martes de los documentos secretos relacionados con el intento de golpe de Estado de 1981.
45 años y 45 disparos en el Congreso después los españoles podrán conocer todo aquello que no se sabe de este día que ha dado para mucha literatura y para muchas películas y series de televisión.
Esta decisión llega después de que partidos como el PNV o EH Bildu apretasen al PSOE para acabar de una vez con la llamada Ley de Secretos Oficiales norma que data del franquismo (1968) y regula los archivos confidenciales que no pueden revelarse a la opinión pública, en teoría, por motivos de seguridad nacional.
"La memoria no puede estar bajo llave. Mañana desclasificaremos los documentos del 23F para saldar una deuda histórica con la ciudadanía. Las democracias deben conocer su pasado para construir un futuro más libre. Gracias a quienes abristeis camino", ha dicho el presidente Sánchez en sus redes sociales.
En El HuffPost hemos salido a la calle a preguntar qué esperan encontrar en estos documentos y la mayoría coincide en que, quizá, no se sepa todo lo que pasó entonces: "Queremos saber la verdad".
"Saber la verdad", lo primordial para la gente
"Que se sepa toda la verdad", dice una mujer a las puertas del parque de la Quinta de los Molinos, ubicado cerca de la estación de Suanzes. "Se sabe casi todo", señala otro señor, que cree que poco o nada nuevo se va a saber con la desclasificación de estos archivos.
"Había partidos políticos metidos ahí", comenta también una señora que, cuenta, el 23-F le pilló yendo a la facultad de Historia y todavía recuerda el silencio en el autobús que la llevaba de vuelta a casa.
"Tejero fue el que pagó los platos rotos", añade esta misma señora. "Puede haber versiones 1.500, nos han contado muchas, pero lo que nos cuenten nos vendrá bien. Unos lo admitiremos, otros no. Y así va la vida", apostilla otra señora que trabajó en un hospital.