"Kill line", el concepto que arrasa en China para describir EEUU: el momento en que un trabajador cae en la pobreza y la quiebra sin red de protección
Al otro lado del mundo, en Europa, se ha puesto de moda el término 'Chinamaxxing' en redes sociales.

Kill line (línea de la muerte en su traducción en castellano) se ha vuelto tendencia en China. El término, según publica el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores en un artículo en su página web, se ha puesto de moda en el gigante asiático como forma de englobar todo lo negativo de Estados Unidos. El concepto se remonta a la jerga de los videojuegos y se refiere al punto de no retorno cuando una persona vive al borde de la ruina y, finalmente, se ve forzada a la pobreza, la falta de hogar y la degradación social.
De esta forma, los ciudadanos chinos tienen la intención de contrastar la precariedad económica estadounidense con el sistema chino, presentado el primero como "abusivo" con la clase trabajadora. "Para muchos en China, el concepto Kill line simboliza el fin del sueño americano".
Tal ha sido su repercusión que en enero, el término fue reconocido por la revista oficial del Partido Comunista chino, Qiushi, donde se definió como reveladora de un "arreglo institucional que prioriza sistemáticamente la seguridad del capital y el retorno por encima de la supervivencia y dignidad de los trabajadores".
Aun así, la tendencia está muy alineada a los intereses de Pekín, que tiene la intención de desviar la atención de la gente de los problemas internos de China, como la desaceleración de la economía y las altas tasas de desempleo entre los jóvenes.
'Chinamaxxing', otra fuente de poder para China
Al otro lado del océano Pacífico, en Estados Unidos, se ha puesto de moda el término Chinamaxxing. Un concepto que encabeza una tendencia creciente en el seno de la sociedad americana que presenta a China y su cultura como atractivaos, divertidos y deseables. Concretamente, el movimiento, que se ve principalmente en redes sociales, va en contra de la sabiduría convencional de que China no puede construir su poder blando en dirección a Japón o Corea del Sur.
El medio de comunicación apunta a las políticas extremas de Donald Trump como germen del movimiento, que han "desilusionado" a los jóvenes en la política occidental. "Los datos sugieren que China se está volviendo más positiva en los principales países occidentales, con el público cada vez más considerando a Pekín como más fiable que Washington".
Una encuenta del periódico Político, recogida por el órgano de la Unión Europea, reveló que el 40% de los alemanes ahora dice que es mejor depender de China, y solo el 24% dice lo mismo de Estados Unidos. Estas ideas parecen resonar más entre los jóvenes, con un 19% de alemanes de 18 a 24 años que afirman que su país debería acercarse a China, frente a solo el 7% entre los mayores de 25 años, según la misma encuesta. En Francia, los datos son aún mayores: un 22% de los encuestados más jóvenes abogando por lazos más estrechos con China.
