Vero, la emprendedora que factura 4.500 euros al mes alquilando trasteros: "Recuperas la inversión en 4 o 5 años y la dedicación es mínima, hay días que no cojo el teléfono"
Este negocio da un "limpio" aproximado de 2.000 euros al mes por local, con una estructura mínima y sin personal contratado.

Cada vez más personas se lanzan a la aventura del emprendimiento, por mucho que se vea como un país que anhela un puesto fijo, ya sea público o privado. Cuando se entrevista a uno de ellos, como en este caso en el canal de YouTube de Eric Ponce, es de lo más inspirador si te planteas montar un negocio.
Si además, lejos de la idea de que un autónomo o empresario no para, trabaja horas y horas de lunes da domingo, hay negocios que te pueden dar en poco tiempo rentabilidad e incluso ingresos casi pasivos y sin que tengas apenas dedicación algunos días. Apunta: alquiler de trasteros.
Montar trasteros como negocio suena a plan aburrido… hasta que ves los números. En una conversación grabada con los responsables de tres centros en Sabadell, Barberà del Vallès y Rubí, los datos son reveladores: ingresos mensuales medios de unos 4.500 euros por centro y unos 2.000 euros de gastos fijos. Es decir, un "limpio" aproximado de 2.000 euros al mes por local, con una estructura mínima y sin personal contratado.
¿La gran pega? No es la demanda (dicen que están llenos). No es el robo (tienen cámaras, alarma y control de accesos). Es la burocracia: licencias, obras, visados de bomberos y normativas municipales que pueden alargar la apertura 8 meses o más mientras ya estás pagando alquiler. Todos tienen claro que España no es un paraíso para quien emprende.
¿Cuánto tarda en amortizarse un trastero?
Según explican en la charla, la inversión "normalmente" se recupera en 4 o 5 años. En su caso, el centro más reciente llevaba 2 años y 3 meses funcionando y todavía estaba en fase de amortización. Los anteriores, abiertos desde diciembre de 2015 (ellos mismos dicen “pon 2016”), ya estarían recuperados.
Además, cuando les preguntan por rentabilidad, dan un dato orientativo: entre un 15% y un 20%. No aportan el detalle del cálculo (capital invertido exacto, financiación, impuestos, etc.), así que ese porcentaje hay que leerlo como estimación “de entrevista”, no como auditoría.
Lo interesante es el enfoque: una vez lleno, la carga de trabajo baja muchísimo. Dicen literalmente que hay días que "ni cogen el teléfono" porque nadie llama. El pico de gestión llega a final de mes (bajas, cobros, facturación), y el resto es bastante tranquilo.
Los números del día a día: ticket medio, seguro y gastos fijos
Aquí van los datos operativos que dan, tal cual:
- Ticket medio: el trastero más demandado es el de 2 m² (2x1) con 2,5 m de altura, a unos 50 euros al mes con IVA y seguro incluido.
- Seguro incluido: cubre aproximadamente 1.500-2.000 euros de valor dentro del trastero. Si el cliente quiere asegurar más (por ejemplo, una bici de 10.000 euros), se ajusta la prima y paga un extra.
- Facturación media por centro: 4.500 euros al mes.
- Gastos fijos: 2.000 euros aprox. (principalmente alquiler). Añaden luz, internet, alarma, agua (según el local) y gestoría.
- Resultado "limpio" estimado: alrededor de 2.000 euros por local, con la advertencia obvia de que depende del alquiler y de la ocupación.
Hay otro detalle que explica por qué les funciona: ubicación urbana. Insisten en que no están en polígonos. Están en zonas de vivienda, con edificios antiguos sin trasteros (hablan de pisos "construidos en 1800 o 1900 y pico"), lo que crea una necesidad muy "de barrio": bicis, herramientas, cajas, mudanzas, separaciones…
Y cuando la demanda aprieta, dicen que ni lista de espera: hay tanta gente que preguntar uno a uno se vuelve inviable.
La clave que repiten: demanda constante y gestión sin personal
No lo venden como un negocio estacional. Al contrario: aseguran que está siempre lleno. El momento en el que notan más movimiento es después de vacaciones, especialmente en septiembre, por cambios de vida (mudanzas, separaciones, reorganización de casa). Pero como ya están al 100%, dicen que ese pico ni les afecta.
En cuanto a la gestión, el modelo es bastante moderno:
- Acceso por código (cada cliente tiene el suyo).
- Registro de entradas y salidas: pueden ver quién entra y cuántas veces.
- Cámaras y alarma conectadas al móvil, con aviso a central si salta.
La consecuencia es que una sola persona puede llevar tres centros "fácil" y, según ellos, incluso más. El "peaje" es estar pendiente del teléfono: aunque tengan horario "de oficina", reconocen que contestan WhatsApp temprano, fines de semana, etc., porque nunca sabes si quien llama es un cliente.
El mayor problema no es el cliente: es abrir el local
Cuando les preguntan por el gran dolor diario, no dudan: la administración.
Para abrir un centro describen un camino típico: arquitecto y planos, licencia de obras, licencia de actividad, visado de bomberos (dicen que sin eso el ayuntamiento no deja abrir), y cumplir requisitos específicos según municipio (hidrante, ventilación, extractor, puertas, incluso comprobar si el camión de bomberos puede pasar por la calle).
Y lo peor: no te lo piden todo de golpe. Te lo van diciendo "una detrás de otra". Traducción: meses que se alargan, costes que suben y alquiler que corre, detrás de siglas como LOE (Ley 38/1999, de Ordenación de la Edificación), CTE (Código Técnico de la Edificación), RSCIEI (Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales), o licencia municipal de actividad, entre otras.
