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Olha Reshetylova, alto cargo militar en Ucrania: "Tras 40 días en el frente, a los soldados les deja de importar si sobreviven o no"

Olha Reshetylova, alto cargo militar en Ucrania: "Tras 40 días en el frente, a los soldados les deja de importar si sobreviven o no"

"Debemos convertirnos en una sociedad militarizada en la que todos estén dispuestos a unirse a las fuerzas armadas".

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Un estudio realizado por la defensora del pueblo militar de Ucrania reveló que los soldados desplegados durante más de 40 días en posiciones de primera línea desarrollan apatía.Getty Images

La guerra en Ucrania sigue dejando cifras, movimientos estratégicos y decisiones políticas. Pero también deja algo menos visible y mucho más difícil de medir: el desgaste mental de los soldados. Y ahí es donde la advertencia de Olha Reshetylova pone el foco con una crudeza poco habitual.

Según un estudio de su oficina, los soldados que permanecen más de 40 días en primera línea desarrollan apatía extrema y “dejan de preocuparse por si sobreviven o no”, como publican en Kyiv Independent, una conclusión basada en datos recogidos en pleno conflicto.

40 días en el frente: el punto de ruptura

La investigación parte de un dato clave: el tiempo. En teoría, la normativa militar ucraniana limita la permanencia en posiciones de primera línea a 15 días. En la práctica, esa norma se incumple de forma sistemática. El resultado es que muchos soldados pasan meses sin rotación, acumulando fatiga física y psicológica.

“Todo lo que supere los 40 días no puede considerarse efectivo”, resume Reshetylova.

Ese umbral marca un antes y un después. A partir de ahí, según el estudio, se produce un deterioro mental que afecta directamente a la capacidad de combate.

Apatía, agotamiento y pérdida de eficacia

El fenómeno no es nuevo en conflictos prolongados, pero en Ucrania se está intensificando por la falta de relevo. Los efectos descritos por la oficina del defensor del pueblo incluyen desgaste psicológico severo, apatía ante el riesgo, pérdida de motivación y reducción de la eficacia operativa.

En términos simples: el soldado sigue en su puesto, pero ya no responde igual. Este deterioro se produce en un contexto especialmente exigente. Las tropas ucranianas llevan más de dos años enfrentándose a una guerra a gran escala, con frentes activos y presión constante.

El problema de fondo: falta de personal

Detrás de esta situación hay un problema estructural: la escasez de efectivos. El ejército ucraniano ha tenido dificultades para mantener el ritmo de reclutamiento y, sobre todo, para garantizar rotaciones regulares. Eso obliga a mantener a las mismas unidades en el frente durante más tiempo del recomendable.

Reshetylova vincula directamente ambos factores: sin suficiente personal, no hay rotación; sin rotación, el desgaste se dispara. Por eso plantea cambios en el sistema de movilización.

La propuesta: contratos claros y servicio limitado

Una de las ideas que está sobre la mesa es introducir modelos de servicio más definidos, con duraciones concretas. La propuesta de la defensora del pueblo es ofrecer contratos de dos o tres años, establecer límites reales al tiempo en primera línea y garantizar rotaciones periódicas.

Según Reshetylova, esto podría mejorar la disposición de la población a alistarse: "La certeza ayudará a la gente a decidirse a servir", ha añadido. El objetivo es doble: atraer nuevos reclutas y reducir el desgaste de los que ya están desplegados.

Una sociedad "militarizada": el debate a largo plazo

La reflexión va más allá del corto plazo. Reshetylova plantea un cambio profundo en la mentalidad del país: “Debemos convertirnos en una sociedad militarizada en la que todos estén dispuestos a unirse a las fuerzas armadas”, asegura.

Es una afirmación que refleja la dimensión del conflicto. No se trata solo de ganar batallas, sino de sostener un esfuerzo prolongado en el tiempo. Según sus estimaciones, Ucrania podría movilizar hasta 1,6 millones de personas, una cifra que permitiría mejorar las rotaciones y aliviar la presión sobre las unidades actuales.

Crisis en la cadena de mando

Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para el ejército ucraniano. Días antes, el Estado Mayor anunció la destitución de varios mandos, entre ellos responsables de la 14.ª Brigada Mecanizada y del X Cuerpo de Ejército.

Las acusaciones incluyen pérdida de posiciones, falta de apoyo a las tropas y ocultación de la situación real en el frente. A esto se suman denuncias difundidas en internet sobre condiciones extremas en algunas unidades, incluyendo falta de comida y agua en sectores del óblast de Járkov.

La guerra invisible: la mente del soldado

En cualquier conflicto, hay dos frentes. El físico y el psicológico. El primero se mide en kilómetros y posiciones. El segundo, en resistencia mental. Lo que señala el estudio de la oficina del defensor del pueblo es que ese segundo frente empieza a mostrar grietas cuando el tiempo en combate se alarga sin descanso. No es una cuestión de voluntad. Es un límite humano.

Ucrania afronta una fase prolongada del conflicto en la que la gestión del personal será tan importante como el armamento. Las propuestas de la defensora del pueblo ya están sobre la mesa del mando militar, incluido el comandante en jefe Oleksandr Syrskyi.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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