La evolución de la vivienda, vista por un millenial: "En el banco me han pedido hasta las siete bolas de dragón"
El contraste es abismal.
La vivienda es ya la principal preocupación de los españoles, según el Barómetro del CIS de febrero de 2026, afectando al 42,8% de la población. Los precios desorbitados y falta de oferta afecta principalmente a los jóvenes.
Muchos de ellos se ven obligados a compartir piso hasta edades muy avanzadas o a vivir con sus padres más tiempo del que les hubiese gustado. El influencer madrileño Álvaro Casares tira de humor, empleando también la hipérbole, para retratar esta problemática, que cada vez afecta a un porcentaje mayor de jóvenes.
Para ello, compara cómo era comprar una casa en diferentes momentos de la historia reciente de España. El millenial, que acumula más de 802.000 seguidores en Instagram, asegura que para comprar una casa en la década de los 80-90 basta con trabajar "seis meses".
"Ya he dado la entrada para un piso que en cinco años está pagado; y de primeras calidades: con su bidé y su gotelé. En el banco me han dado la hipoteca a cambio de un apretón de manos", exagera Casares.
Sobre los años 2000, y antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, el humorista señala que con "dos años ahorrando" ya se ha comprado "el chalet adosado". "He ido al banco y me han financiado el 120% del valor de casa. Me han dicho: 'Llévate un crédito personal y así cambias el coche, y de regalo un juego de sartenes'. Están dando hipotecas en el banco a cambio de dos tapas de yogur y un abono transporte", bromea Casares.
"Si sigo ahorrando 20 años..."
Las realidades de décadas anteriores, evidentemente exageradas, contrastan mucho con la actual. "Si sigo ahorrando 20 años podré dar los 50.000 euros de la entrada de un piso de 40 metros cuadrados en nuda propiedad", bromea Casares, retratando así las tremendas dificultades de los jóvenes para acceder a una vivienda.
"Eso sí, tengo que estar dos años sin comer porque le he pedido a mi jefe un aumento y me ha dicho que me sube un 5% de salario emocional. Y en el banco solo me han pedido un test de ADN, el árbol genealógico y las siete bolas de dragón", relata el cómico madrileño, dejando muy claras las dificultades del mercado inmobiliario.
El contraste es abismal
El cambio más drástico es el "esfuerzo real" (años de salario íntegro necesarios para pagar una casa):
- Años 80: En 1987, un hogar medio necesitaba menos de 3 años de salario bruto para financiar su vivienda. Una hipoteca podía pagarse en unos 10 años con un solo sueldo medio.
- Actualidad: Hoy se requieren más de 8 años de salario bruto de media nacional, y las proyecciones indican que en casos extremos o ciudades como Madrid, el esfuerzo total para un salario medio puede equivaler a 45 años de rentas.
Además, hay que tener en cuenta el crecimiento asimétrico de los precios de la vivienda y los salarios:
- Precios: Entre 1987 y 2004, el precio de la vivienda creció 14 veces más que los salarios. En 2025, los precios han vuelto a marcar repuntes históricos cercanos al 12% anual.
- Salarios reales: Los salarios descontando la inflación apenas han subido un 2,76% en los últimos 30 años, muy por debajo de la media de la OCDE.