María Cuadrado, el diamante de la literatura española con 27 matrículas de honor y cinco libros a los 21 años
Entrevista con la joven escritora malagueña, que acaba de publicar '186 días', una mezcla entre novela romántica y thriller psicológico.
María Cuadrado tiene escasos 21 años, pero ya es toda una ‘veterana’ en el mundo de la escritura. Esta malagueña con altas capacidades saltó a la fama en 2021 cuando logró un 14 de 14 en selectividad con 17 años, aunque ahí ya estaba poniendo las primeras piedras para cimentar su propio nombre dentro de un sector en el que abrirse hueco es complicado.
Cuadrado, cinco años más tarde, se ha sacado la carrera de Traducción con 27 matrículas de honor en 36 asignaturas y con una nota media de 9,65. Por si esto fuera poco, también ha ido dando pasos en su carrera literaria hasta publicar ahora su quinto libro, 186 días (Penguin Random House), una mezcla entre novela romántica y thriller psicológico originado en una historia de desamor y narrado en formato epistolar.
"Tiene esa parte de historia de amor que lleva a un ocultamiento de cadáver y juicio por homicidio. Nace de esta idea de querer hacer un libro que fuera un thriller, pero que no fuera el que alguien mata a alguien, que el asunto estuviera en descubrir el motivo. Eso fue un reto porque quería aportar un punto de vista nuevo y creo que sí pasa", relata la joven escritora a El HuffPost.
Ambientada en Málaga, la historia, como describe su creadora, "crea una sensación inquietante de qué podría pasar" y "evita roles de quién es el bueno y quién es el malo porque cada lector lo va a decidir al final, ya que son personajes ambiguos y grises que tienen que tomar decisiones complejas".
La reacción de haber caído de pie no solo ha sido entre el público, también a nivel editorial, ya que, explica Cuadrado, mandó un primer boceto del libro tanto a Penguin como a Planeta y a los pocos días le dijeron ambas que lo querían publicar. Al final, se decidió por el primer sello, con el que llegó a un acuerdo por esta novela y las siguientes.
"Le pusieron fecha de entrega y fecha de publicación a un libro que no existía. Ha sido el mayor voto de confianza que he visto en mi vida", avanza la autora, que con este libro ha cambiado todo lo que publicaba en forma de poemarios hacía la novela.
Su facilidad para escribir sumada a la recepción del público y a la apuesta de la editorial hacen que esté un paso más cerca de cumplir el sueño de ser escritora y vivir de ello: "No pienso mucho en el futuro porque me da vértigo, pero quiero ser escritora a tiempo completo porque tengo muchísimas ideas y literalmente no me da tiempo a escribir todo lo que tengo en la cabeza".
Aria, la protagonista de '186 días'
Cuadrado usó su propia historia y alguno de sus rasgos para crear el personaje de Aria, aunque con una diferencia que se encarga de remarcar: "La protagonista está mal de la cabeza y yo estoy bien".
"Le puse algunos rasgos que tenían que ver conmigo para ayudarme a empezar, pero luego ella en un punto de la historia se separa completamente de mí y no tiene nada que ver. De hecho, es la respuesta a la pregunta de qué es lo peor que podría pasar por tener altas capacidades, ya que trae cosas malas que la gente las desconoce, como el bullying, el vacío o que simplemente te cueste gestionar tu propia mente porque va muy rápido y puedes tener tendencia a la obsesión. Aria es la exageración máxima de todo lo peor y de todo lo malo que te podría pasar", asegura la autora, que se tuvo que cambiar varias veces de colegio e instituto durante su adolescencia y fue víctima de esa lacra social que es el acoso escolar.
Precisamente Cuadrado aprovechó todo lo que vivió durante su crecimiento para fortalecerse siguiendo ese dicho popular de lo que no te mata te hace más fuerte. "El haber estado tanto tiempo sola me permitió leer mucho y descubrir lo que lo quería hacer en la vida era ser escritora", afirma. Aunque ha madurado y esos problemas los ha dejado atrás en la mayor parte de su vida, sí que reconoce que en momentos puntuales le sigue afectando en "aspectos como la inseguridad o los miedos".
"Tampoco sería bueno eliminar todo eso de mi mente, es parte de lo que me ha pasado y es parte de mi historia. Me dice mucha gente que le llama la atención que con la edad que yo escriba así por el tema de la introspección y la representación de la condición humana que hago en mis personajes. Me preguntan que cómo es posible que con 21 años sepa tanto. Eso es porque he tenido mucho tiempo para la introspección y eso es algo que se refleja en mi prosa, pero a mí me parece bueno y le aporta a la novela. Me gusta que, además de entretenidos, sean historias que se quedan con la gente y que los personajes cambien", subraya.
Además, la publicación de las novelas también le ha dado un altavoz para contar su historia (y la de sus protagonistas) siendo de ayuda para otros adolescentes con altas capacidades que están viviendo situaciones similares. "Por ejemplo, me llegó un mensaje de una chica de 16 años que también lo está pasando mal en el instituto y que le había servido un montón escucharme hablar para ver que de ahí se sale. Entonces dices que a lo mejor además de hacer mi trabajo e intentar ser novelista también puedo ayudar a la gente. Eso también es bonito", se emociona.
Una carrera universitaria llena de lanzamientos literarios
"Han sido años de pasarlo fatal y sacrificar mi salud y mi sueño. He tenido cuatro años de carrera y mientras tanto tres lanzamientos". Así responde Cuadrado a la pregunta de cómo ha sido compaginar sacar 27 matrículas con abrirse paso en el sector literario.
En primero publicó un libro en inglés, mientras que en segundo y tercero sacó dos más, en ambos casos de la mano de Valparaíso Ediciones. En ese verano tras terminar tercero de carrera fue cuando firmó el contrato de 186 días, es decir, la novela la escribió durante el curso.
"Se ha publicado cuando ya he acabado la carrera y menos mal porque me podría haber muerto con la promoción y todo si hubiera sido en el último año", se ríe. También tuvo ese golpe de suerte porque el proceso de edición lo comenzó justo después de haber presentado el TFG, por lo que fue en verano cuando lo hizo.
"En ese sentido no se ha mezclado, pero sí se juntó el escribir esa segunda novela y ahí sí que lo pasé mal. Era cuarto de carrera, tenía una beca de colaboración, una traducción que tenía que hacer para Valparaíso y encima escribir una segunda novela que tenía firmada. Se me hizo un poco bola y la fui escribiendo a trozos como pude y ya la terminé entre agosto y septiembre, pero reconozco que he tenido mucha suerte con cómo ha caído las fechas", relata la escritora malagueña, que este año no se ha matriculado en nada esperando el resultado de esa segunda novela firmada y avanzando la tercera.
Al final un sobreesfuerzo que, como le han dicho sus padres y se dice ella misma, tiene que aprovechar y sacarle rédito. "Hemos dicho que hay que intentarlo, es el sueño de mi vida y no me lo perdonaría nunca si no pusiera toda la carne en el asador, acabo de entrar en Penguin y tengo que intentar hacerme un nombre aquí", deja claro Cuadrado, que a sus 21 años ya es el presente y futuro de la literatura española.