Óscar Díaz, último ganador del bote de 'Pasapalabra': "La vida es muy parecida, pero las primeras semanas sientes que te falta algo"
A las puertas de que se entregue un nuevo bote histórico de 2,7 millones de euros, el madrileño recuerda el "síndrome de abstinencia" tras ganar 1,8 millones y cómo el dinero ha cambiado su tranquilidad, pero no su esencia.
Sentarse frente al televisor a las 20:00 horas es, para millones de españoles, un ritual inamovible. Pasapalabra sigue batiendo récords de audiencia y este jueves, 5 de febrero de 2026, parte del país se paralizará de nuevo: el programa entrega un bote astronómico de 2,7 millones de euros.
En medio de esta expectación, Óscar Díaz, el último gran triunfador del formato, ha echado la vista atrás en una entrevista con El Confidencial. Casi dos años después de llevarse 1.816.000 euros, este traductor madrileño confiesa que el premio más difícil de gestionar no fue el económico, sino el emocional.
El 'mono' de responder al rosco
Tras siete meses acudiendo a diario a las grabaciones, la salida del programa fue un choque de realidad. Para Óscar, lo más duro fue romper con la familia humana que se crea tras las cámaras.
"Roberto, Cristina, las redactoras, las azafatas, el personal técnico… con ellos creas un vínculo diario muy fuerte. Eso es lo que más se echa de menos", admite sobre los vínculos personales forjados durante ese tiempo.
El concursante compara el final de la etapa con que a un niño le quiten su juguete preferido. "Está la adrenalina de 'El rosco' y de la 'Silla azul', esa mezcla de tensión con la que se viven esas pruebas. Cuando se acaba, incluso ganando, es como si a un niño le quitaran un juguete. Las primeras semanas sientes que te falta algo", confiesa.
Un "colchón" de seguridad, no una vida de lujos
Muchos esperan que un bote de casi dos millones de euros transforme a alguien en una persona diferente, pero Óscar ha mantenido los pies en el suelo. El madrileño ha seguido atendiendo sus compromisos laborales y no ha caído en gastos desmesurados.
"He leído más, he tenido más tiempo libre y he viajado con mi mujer cuando hemos podido cuadrarlo, sin grandes excesos", explica.
El último ganador del bote de Pasapalabra subraya que llevarse más de 1,8 millones de euros no es algo que le haya supuesto una transformación radical en su día a día. "La vida es muy parecida, sin un cambio sustancial, pero con un respaldo que antes no teníamos", detalla.
¿Manu o Rosa? El veredicto del maestro
El madrileño confiesa que sigue la competencia, muy de cerca, e intenta no perderse ningún programa. La competencia entre Pascal y Rodríguez la percibe sumamente equilibrada.
"Lo veo a diario. Hay veces que no lo puedo ver en directo y luego hay otras veces que lo veo un poquito después. El rosco no lo perdono en absoluto. Y lo disfruto muchísimo. Estoy encantado siguiendo su evolución y sus duelos, porque están regalando un enfrentamiento apasionante.", sostiene.
Respecto a quien se coronará como el nuevo ganador del Pasapalabra, Ortiz no se moja y afirma que ambos son totalmente meritorios. "No me podría decantar. Estaré un poco menos contento por ver quién no se lo lleva, porque se lo merecerá igualmente", concluye.