Una mujer da en el clavo al hablar así del 'síndrome del tupper' que viven millones de personas
Lo ha narrado en esta carta al director de 'El País'.

Ir a trabajar, salir tras completar una jornada, hacer el trayecto de vuelta a casa y llegar al hogar sin ganas de hacer mucho, pero con la obligación (o por lo menos necesidad) de tener que hacer la comida del día siguiente para llevársela al puesto de trabajo. Ese es el día a día de millones de personas en todo el mundo, especialmente de las que viven en grandes ciudades y la vuelta a casa para comer es inviable.
A todas ellas las ha representado la madrileña Amanda Alonso en un texto que ha enviado a las Cartas al director de El País y que se ha hecho viral gracias a que varios usuarios compartieran su texto en las redes sociales. Ella lo ha llamado como "el síndorme del tupper".
"El síndrome del tupper es la condena de la clase obrera del siglo XXI. Hace unos días, una amiga me preguntaba si esto era todo lo que podíamos esperar de la vida: madrugar, hacinarnos en el bus para llegar a trabajar, pasar ocho horas frente al ordenador y volver a casa a preparar el tupper del día siguiente. Me lo preguntaba frustrada, desconsolada. Consciente de lo difícil que es salir de la rueda", ha comenzado relatando.
Su vida, la vida de muchos
Alonso ha asegurado que en los últimos meses ha tenido "esta misma conversación con demasiadas amigas, mujeres con vocación que han estudiado convencidas de que algún día tendrían una buena vida".
"Ahora todas vivimos asfixiadas por unos alquileres inasumibles, unos salarios precarios y unos trabajos que nos impiden elegir donde queremos vivir. Y en nuestras escasas horas libres de lunes a viernes somos presas del síndrome del tupper", ha apuntado.
En caso de hacerse la comida esa tarde puede suponer una alteración económica a final de mes: "Romper una tarde la rutina; ir al cine o tomar una cerveza y no cocinar al llegar a casa, es un privilegio que solo pueden permitirse aquellos bolsillos a los que comer fuera de la oficina a mediodía o encargar comida preparada no les supone un desajuste en la economía de todo el mes".
"Ojalá dejemos algún día de entregar todo nuestro tiempo y recursos al trabajo y empecemos a vivir de él con libertad", ha deseado en un cierre de una de las cartas más virales.
Las reacciones en X
En la red social de X ha sido la tuitera Florencia María la que ha compartido la imagen de esta carta con el mensaje "me deprimió un montón este texto porque tengo 100% el síndrome del tupper" y su tuit se ha hecho viral.
En pocas horas ha superado ya las 86.000 reproducciones y los 4.000 me gusta, además de casi llegar al millar de compartidos. Además, tiene respuestas como las siguientes:
- "Tupper de desayuno, de almuerzo y merienda".
- "Es un tema que me obsesiona: que nos pasamos la vida trabajando, dedicando nuestro tiempo a trabajar, a prepararnos para el trabajo, a descansar del trabajo. Día tras día, año tras año... Es terrible".
- "Una angustia total tengo".
- "Mí vida".
- "Comer de tupper ya no es de cutres, es de supervivencia. Antes bar o bocata, ahora arroz con pollo y dignidad. El menú diario engorda el cuerpo y vacía la cartera".
