Pedri, docente, explica por qué el camino para llegar a ser profesor "no es como lo pintan"
"Esto no es carrera, plaza y vámonos": un profesor se hace viral al desmontar la idea de que llegar a la docencia es fácil

Cada vez más jóvenes sueñan con ser profesores. Pero la realidad, según cuenta el docente y creador de contenido @pedrilegend en un vídeo viral, está muy lejos de esa imagen idealizada que se ve en redes sociales.
"Hay gente que piensa que es hacer magisterio, presentarte a las oposiciones, sacas plaza y ya estás con tu aula… pero eso no es así", advierte.
"Te están pintando el punto idílico"
El primer choque llega con las expectativas. Para Pedri, el problema empieza en cómo se muestra la profesión en redes: clases dinámicas, alumnos motivados y jornadas aparentemente perfectas.
"Te están pintando el punto idílico de la profesión", explica.
Pero la realidad es otra: "Habrá muchos días que la dinámica no te salga y tengas que estar con ‘Pepito, coge el boli’… y mucho papeleo".
Su resumen es tan sencillo como contundente: "La gente comparte cuando come sushi, no cuando come chope".
"Estás un año entero estudiando con la incertidumbre"
Más allá del aula, el verdadero filtro está en el camino hasta conseguir una plaza. "Acabas una carrera dura, haces un máster y luego oposiciones", relata.
Y ahí llega uno de los momentos más duros: "Estás un año entero estudiando con la incertidumbre de ‘¿y si no apruebo?, ¿y si todo esto es para nada?’".
Una presión constante que no solo es académica: "Tu cabeza tiene muchas dudas".
"Aprobando, aun así, no sacas plaza"
Uno de los aspectos más desconocidos es que aprobar no garantiza estabilidad. "Hay gente que aprobando aún así no saca plaza, es interino y tiene que viajar a 20.000 sitios", cuenta.
El propio docente reconoce haber pasado por varios centros en poco tiempo, aunque hay casos más extremos: "Hay gente que ha estado en siete u ocho".
"Hoy te enfrentas a una competición muy feroz"
Pedri también insiste en que el acceso a la profesión ha cambiado radicalmente. "Hace 30 o 40 años era más fácil… hoy en día te enfrentas a una competición muy, muy feroz", asegura.
Más aspirantes, más exigencia y menos plazas convierten la docencia en una carrera de fondo donde la vocación no siempre es suficiente.
"Es una profesión que me encanta, pero es muy dura"
Pese a todo, el mensaje no es pesimista. "A mí me encanta mi profesión, si no fuera profesor no sería lo que soy", reconoce.
Pero deja una advertencia clara: "Esto no es como antes, es un proceso muy duro".
Porque detrás de la imagen idealizada hay una realidad mucho más exigente… y no todo el mundo la ve hasta que ya está dentro.
