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Va a un restaurante español en Japón y ya pone el grito en el cielo por lo que ve antes de entrar

Va a un restaurante español en Japón y ya pone el grito en el cielo por lo que ve antes de entrar

Hay cosas con las que no se juega.

Entrada del restaurante español El Chateo, en Tokyo.
Entrada del restaurante español El Chateo, en Tokyo.TIKTOK

Hay cosas con las que no se juega. Puedes irte de viaje o a vivir a la otra punta del mundo, intentar adaptarte a la cultura de ese país y aceptar que el jamón no va a tener el mismo sabor que en España, pero lo que se ha encontrado el cocinero extremeño Chema Guillén en una las calles de Tokio es, directamente, para llamar a la embajada o para iniciar, como mínimo, un conflicto diplomático.

Porque Chema no es un turista de esos que nada más poner un pie en el destino ya echa de menos el aceite de oliva. Chema es un chef que nació en Extremadura y lleva más de siete años buscándose la vida en Japón como guía gastronómico o como explica en su web, creando contenidos que, entre otras redes, publica como @cocineroenjapontours.

en TikTok .Vamos, que sabe de lo que habla. 

Por eso, cuando pasó por delante del restaurante El Chateo, un local que detrás de una fachada atiborrada de banderas de España esconde un menú capaz de hacer temblar los cimientos de nuestra dieta mediterránea. "¿Eso qué mierda es?", pregunta el protagonista de esta historia nada más acercarse a la puerta del establecimiento. Porque lo que de un primer vistazo parece ser un homenaje a la cocina española es una auténtica "aberración".

El despropósito empieza, nada más y nada menos, que por el plato estrella: la paella. En las fotos de los carteles que tienen en la puerta del restaurante, se pueden ver versiones con ingredientes tan poco "ortodoxos" como son la raíz de loto o los tomates cherry. "Las típicas paellas japonesas", comenta con un sarcasmo que se siente desde aquí, mientras pasa las páginas de un menú que no para de sorprenderle (para mal).

La lista de agravios gastronómicos continúa con una tortilla de patatas que no se parece en nada a cualquier receta de una abuela en España. Olvidaos de la discusión de si debe llevar cebolla o no porque El Chateo sirve un bloque cilíndrico que parece sacado de una impresora 3D. "¿Pero esto qué es, colega?", suelta Chema mientras flipa con el invento. O con un pulpo a la gallega que es incapaz de reconocer por lo extraño de su presentación. Pero el punto de no retorno para Chema, llega con las "sugerencias" del chef.

Hablamos del tartar de caballo, un plato con el que Chema entra en el modo irónico nivel experto. "Hombre, ¡qué más típico que un tartar de caballo español!", se escandaliza ante la ocurrencia del restaurante de vender eso como marca España.  "Esto es un insulto a la gastronomía, joder. ¡Me cago en la madre que los parió!", sentencia el chef extremeño.

La cosa acaba de descarrilar con unas salchichas que se parecen muy mucho a alguna de las que se pueden comer en las calles de Alemania y unos callos a la madrileña que lejos de calmar a Chema lo encendieron hasta el infinito  y más allá: "Esto es un insulto a la gastronomía, joder. ¡Me cago en la madre que los parió!".