Una afirmación de 'The Economist' sobre España como país tras la victoria en el Mundial escocerá a algunos
El semanario británico constata una realidad.
La victoria de España en el Mundial de fútbol está sirviendo para que algunos de los medios de comunicación más prestigiosos del mundo analicen la situación del país en cuanto a su economía e incluso su estado social y cultural.
Lo ha hecho The New York Times y ahora también The Economist, el prestigioso semanario económico británico, que apunta que "la selección española representa la cohesión nacional y un país en constante transformación".
"La plantilla para el Mundial estaba compuesta por nueve catalanes y tres vascos, con el resto procedentes de todo el país, desde las Islas Canarias hasta Galicia. Yamal y Nico Williams, quien dio la asistencia para el gol, son hijos de inmigrantes africanos", sentencia en el artículo.
The Economist destaca también que "el equipo no incluye a ningún jugador del Real Madrid": "Hasta hace poco, muchos catalanes y vascos sentían ambivalencia hacia La Roja. Esa ambivalencia parece haber dado paso al entusiasmo, especialmente entre los jóvenes. Las audiencias televisivas del partido contra Francia fueron casi tan altas en Cataluña y el País Vasco como en el resto del país".
"¡Viva España!"
El semanario se hace eco de un editorial de El País en el que este diario celebra la "comunión" vivida en todo el país y elogia "la manera en que cada uno [en el equipo] se sacrifica por el colectivo, siguiendo unos pocos principios".
"Expresa su esperanza de que estos valores perduraran más allá del Mundial y contribuyeran a reducir la polarización y fragmentación política que sufre España. Quizás sea una esperanza vana. Pero en toda Europa, muchos celebraron la victoria de España. Este Mundial, cuyo principal anfitrión fue Estados Unidos, se ha visto empañado por un excesivo comercialismo al estilo estadounidense y la injerencia política de Donald Trump. No fue su aliado, Argentina, quien ganó, sino la nación a la que ha criticado duramente, calificándola de "terrible socio"”. ¡Viva España!", sentencia The Economist.
En el texto se alaba también a España en lo futbolístico: "Para España, hay mucho que celebrar. No solo presentaron el mejor equipo del torneo, con mucha diferencia, sino que además encarnan virtudes españolas que el visitante ocasional rara vez percibe: modestia, trabajo duro, organización y, sobre todo, unidad".