Una pareja americana alucina con la libertad que tienen los niños en las terrazas de España: "En Estados Unidos somos padres helicóptero"
Estos estadounidenses alucinan para bien con el tratamiento hacia los niños y a la vez, la libertad y seguridad que tienen.
¿Qué es un "padre helicóptero"?. Ahora lo entenderás. Una pareja estadounidense que vive en España ha provocado debate en redes tras contar algo que, para muchos españoles, es completamente normal: la libertad con la que los niños se mueven en terrazas, bares y parques, incluso cuando los padres no los tienen permanentemente a la vista. Para ellos, acostumbrados a criar en Estados Unidos, el contraste ha sido tan fuerte como revelador.
La pareja explica en el canal de YouTube The Long Way Home cómo tuvo que "reaprender" su manera de vigilar a los hijos una vez se instaló en una ciudad española. "Después de que aprenden las reglas básicas de seguridad, está bien dejar de decir todo el rato 'quédate cerca de mí'", relatan. La razón es sencilla: perciben España como un lugar generalmente seguro, donde los niños pueden moverse con mayor autonomía.
Cafés junto a parques: el gran choque cultural
Uno de los ejemplos que más les sorprendió tiene que ver con el urbanismo cotidiano. "Si conoces España, Valencia o cualquier ciudad de aquí, siempre hay cafeterías y restaurantes justo al lado de parques infantiles", explican. Mientras los adultos se sientan a comer o tomar algo, los niños se levantan y se van a jugar, algo impensable para muchas familias estadounidenses.
El detalle clave es que no siempre hay visión directa desde la mesa. A veces el parque está a la vuelta de la esquina o tras un seto. "Tienes que acostumbrarte a relajarte un poco, a soltar la correa", admite el padre, que se define sin rodeos como "padre helicóptero", un término muy común en EEUU para describir a quienes supervisan cada movimiento de sus hijos.
Aclaran que no se trata de desentenderse: "No es irte a beber durante dos horas y olvidarte de ellos". Los niños van y vienen, los padres están pendientes, pero la vigilancia es menos invasiva. "No quieres ser el único que no deja jugar a sus hijos solo porque no puedes verlos aunque estén a 15 metros", resume.
Tratar a los niños "como personas"
La clave, según explican, está en algo previo: hablar con los niños. Decirles qué está permitido, qué no, hasta dónde pueden ir, qué hacer si alguien se hace daño. "Enséñales las reglas y trátalos como personas, no solo como niños", dicen. Ese enfoque, aseguran, funciona: los pequeños interiorizan rápido los límites y se mueven con responsabilidad.
Para ellos, esta forma de crianza encaja con una cultura española que normaliza la presencia infantil en el espacio público y fomenta la convivencia entre generaciones. No es solo un estilo parental distinto, sino una manera diferente de entender la vida social.