ECONOMÍA
19/02/2013 12:26 CET | Actualizado 21/04/2013 11:12 CEST

Carne de caballo en España: La OCU pide al Gobierno que dé explicaciones

EFE

El escándalo de la carne de caballo ha llegado oficialmente a España. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido la comparecencia urgente del ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, para que "dé explicaciones" de las actuaciones de las Administraciones" tras la retirada en España de pasta rellena de la marca Buitoni al contener carne de caballo.

En un comunicado la OCU lamentó que "hasta ahora no haya habido ninguna explicación de las administraciones implicadas en el caso de la carne de caballo, a pesar de las denuncias de esta organización sobre la presencia de ADN equino en hamburguesas envasadas".

"La actitud del Gobierno español contrasta con la de otros gobiernos europeos que han iniciado investigaciones y dado explicaciones", según la OCU, que ha matizado que en España "parece que se mira hacia otro lado y se actúa a remolque de las decisiones europeas".

PRUEBAS SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA

La OCU considera que la Administración y las empresas afectadas, además de detectar el fraude al consumidor que supone la presencia de carne de caballo en productos elaborados con carne de vacuno, "deben garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores".

Para ello, ha exigido que se realicen pruebas para la detección de fenilbutazona, un analgésico que presenta "riesgos para la salud de los consumidores y que ya ha sido detectado en Inglaterra, donde incluso se han producido detenciones".

La organización pedirá además a Nestlé datos sobre los productos retirados -como lotes y fechas de caducidad- para que "los consumidores que tengan estos productos en su poder puedan devolverlos de forma inmediata".

PRODUCTOS RETIRADOS

El grupo alimentario suizo Nestlé ha comunicado la retirada de los productos refrigerados tortellini y raviolis de carne de la marca 'Buitoni', a la venta en España e Italia, así como de la lasaña a la boloñesa 'Gourmand', producida en Francia y dirigida a la hostelería, tras encontrar trazas de ADN de caballo en niveles superiores al umbral del 1%.

"Este hecho no supone ningún riesgo para la salud de nuestros consumidores, pero el error en el etiquetado hace que los productos no cumplan con lo que los consumidores esperan de nosotros", indicó la multinacional.

En este sentido, Nestlé ha procedido a retirar estos productos y a reemplazarlos por otros que hayan pasado el test que determina que se trata 100% de ADN de carne de ternera.