Juan Carlos, joven, compró 12 pisos en dos años: "Vas viendo que tu techo no tiene límite"
"Yo cuando me inicié en el sector le decía a mi madre: mamá, voy a cinco pisos en tres años. Y me decía: estás loco".

Tiene 28 años, empezó a invertir en 2019 y hoy suma 12 viviendas en cartera. Juan Carlos, ingeniero civil de formación, asegura que su objetivo no era solo ganar dinero, sino "dirigir su vida" y generar ingresos recurrentes con el alquiler. En apenas dos años pasó de proponerse comprar cinco pisos en tres años a cerrar doce operaciones en distintas ciudades de la provincia de Alicante.
"Yo cuando me inicié en el sector le decía a mi madre: mamá, voy a cinco pisos en tres años. Y me decía: estás loco. Al cabo de dos años tenía 12 viviendas. Vas viendo que tu techo no tiene límite", cuenta en el canal de YouTube Libertad Inmobiliaria.
De Alicante a Alcoy: su estrategia para reducir riesgo
Juan Carlos nació en Alicante e invierte principalmente en ciudades de la provincia. Una de sus apuestas es Alcoy, localidad de unos 60.000 habitantes conocida por las fiestas de Moros y Cristianos y la Cabalgata de Reyes.
Su criterio se basa en ciudades de más de 50.000 habitantes, presencia de hospital y universidad, y diversidad de perfiles de inquilinos (funcionarios, estudiantes, larga estancia). "Eso me permite disminuir el riesgo al máximo porque hay demanda de muchos perfiles", explica.
Además, fija una línea roja: no entra en operaciones que no le ofrezcan al menos un 10% de rentabilidad bruta. "No solo es que la vivienda se pague sola, es que genere un cashflow positivo todos los meses para poder crecer".
Un edificio por 40.000 euros y cinco estudios en reforma
Su operación más ambiciosa hasta ahora ha sido la compra de un edificio en Alcoy. Pagó alrededor de 40.000 euros por el inmueble y calcula una reforma de unos 130.000 euros. El objetivo: dividirlo en cinco estudios y alquilar el conjunto por unos 2.500 euros mensuales.
La negociación fue lenta, de varios meses. "Yo hice mis números y de ahí no salía", señala. Para él, la clave está en no dejarse llevar por la presión y mantener el análisis frío.
En otro caso reciente, compró un piso por menos de 40.000 euros, con una rentabilidad estimada del 15% tras reforma y alquiler en torno a 425 euros mensuales.
Formación técnica y estabilidad para acceder a financiación
Juan Carlos estudió Ingeniería Civil, después un máster en gestión de proyectos y un MBA. Reconoce que esa base le ayudó a analizar operaciones con rigor.
Pero subraya otro punto clave: mantener ingresos estables para que el banco financie. "Para que el banco te conceda altos porcentajes, necesitas una solidez".
Su crecimiento no fue inmediato. Empezó comprando pisos pequeños, reformándolos y alquilándolos. Más adelante decidió dar el salto a operaciones más complejas, como edificios completos, que implican más riesgo pero también mayor rentabilidad.
"Si pudiera volver atrás, habría comprado más"
En retrospectiva, tiene claro su mayor error: no haber comprado más cuando los números cuadraban. "Había veces que me salían los números y no compraba. Si los números salen, hay que entrar siempre que puedas", afirma.
Para él, la diferencia entre quienes prosperan en el sector inmobiliario y quienes abandonan es la perseverancia. "Aunque no te salga una operación perfecta, vas a por la siguiente y a por la siguiente".
Objetivo: 50 activos en cinco años
Con 12 viviendas en cartera —algunas ya alquiladas, otras en reforma y una en construcción— su ambición no se frena. Se ha marcado como meta alcanzar 50 unidades en los próximos cinco años, entre pisos y edificios. "Hay que ponerse objetivos. Si no te pones metas, no las alcanzas", sostiene.
Su motivación va más allá del patrimonio. "Lo que me motivó fue poder dirigir mi vida, ser dueño de mi destino y tener tiempo para decidir qué hacer".
En un mercado inmobiliario cada vez más tensionado en grandes capitales, su estrategia se apoya en ciudades medias, precios de entrada bajos y reformas ajustadas. Y, sobre todo, en una idea fija: crecer de forma constante.