INTERNACIONAL
13/01/2014 10:04 CET | Actualizado 13/01/2014 10:05 CET

Egipto decide si avala el régimen del golpe de Estado y si Al Sisi se afianza en el poder

AFP

Este martes y miércoles Egipto se enfrenta a un importante reto. Tras el golpe de Estado que derrocó al primer presidente electo democráticamente, Mohamed Mursi, los ciudadanos del país clave en Oriente Medio deciden si avalan la nueva Constitución redactada desde entonces.

Si los egipcios dicen "sí" a la nueva Constitución, podrían estar diciendo de manera indirecta "sí" a Abdel Fatah al Sisi, el coronel del ejército y viceprimer ministro. En declaraciones recientes, Al Sisi ha anunciado su disposición de presentarse a las elecciones.

"Nadie puede dirigir al pueblo y si me presento a las elecciones tiene que ser a petición del pueblo y con la autorización del ejército", ha afirmado el también ministro de Defensa.

El secretario de Defensa de EEUU, Chuck Hagel, conversó este domingo por teléfono con al Sisi para instarle a garantizar la transparencia y el acceso completo a observadores en el referéndum constitucional.

El Ministerio de Interior egipcio y las Fuerzas Armadas se encargan de los preparativos del referéndum en coordinación con la Comisión Electoral y los demás organismos especializados.

BOICOT DE LOS HERMANOS MUSULMANES

Los Hermanos Musulmanes han pedido el boicot del referéndum constitucional, ya que se oponen al proceso diseñado por el Ejército tras el golpe del pasado 3 de julio y que incluye una reforma de la Carta Magna y nuevas elecciones legislativas y presidenciales.

La situación es actualmente tensa en Egipto, donde los islamistas mantienen la presión en las calles en apoyo del depuesto presidente Mohamed Mursi, mientras que las autoridades los acusan de pertenecer a los Hermanos Musulmanes, que consideran un 'grupo terrorista'.

Las relaciones entre EEUU y Egipto se deterioraron a raíz del golpe militar contra Mursi, la posterior represión de las protestas islamistas y la detención de la mayoría de sus líderes.

Muestra de ello fue el anuncio, en octubre de 2013, de que EEUU congelaría la entrega de tanques, aviones de combate, misiles y al menos 260 millones de dólares en fondos directamente destinados al Ejército egipcio hasta ver progresos en su democracia, un duro golpe al segundo mayor receptor de ayuda militar estadounidense.

En el último mes, el Gobierno de Barack Obama se ha mostrado además preocupado por la reciente decisión del Gobierno interino de Egipto de declarar grupo terrorista a los Hermanos Musulmanes y por la nueva ley que restringe las manifestaciones.

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