POLÍTICA
14/02/2014 12:09 CET | Actualizado 14/02/2014 15:00 CET

Italia vive en el lío: claves para entender su última crisis política

¿Qué ha pasado AHORA en Italia?

Algo muy extraño visto desde fuera y lo normal cuando se observa desde dentro: el primer ministro del país ha presentado su dimisión.

Enrico Letta formó hace nueve meses su Ejecutivo después de que las elecciones legislativas del 24 y 25 de febrero de 2013 arrojasen un Parlamento atomizado e ingobernable. Fue el hombre que, tras semanas de tira y aflojas, generó la suficiente confianza en los mercados y entre una clase política acostumbrada a las vendettas, los chanchullos y las puñaladas por la espalda.

Letta no lo ha tenido sencillo: a la siniestra sombra que siempre arroja Berlusconi, con sus amenazas de hacer caer Gobiernos en función de los problemas que tenga con la Justicia, este hombre anodino nacido en Pisa en 1966 se ha topado en los últimos meses con el enemigo en casa: Matteo Renzi, estrella ascendente en el Partido Democrático, ha provocado su caída.

Pero, ¿quién es Renzi?

"Tu quoque, fili mi?" Esta célebre pregunta fue la que, atónito, planteó Julio César cuando vio que entre los conjurados en su contra figuraba, puño en mano, su protegido Bruto. Renzi vendría a ser el Bruto de la Italia del siglo XXI y Letta el Julio César.

Renzi ha pactado cuando le ha convenido con el ‘demonio’ Berlusconi y ha clavado el puñal mortal a Letta al reclamar al Partido Democrático un nuevo Gobierno. La petición fue aprobada el jueves por la formación con 136 votos a favor, 16 en contra y 2 abstenciones.

Alcalde de Florencia, joven —tiene 39 años— y con un punto atractivo, no hay un solo obstáculo que Renzi no esté dispuesto a sortear con tal de llegar al Palazzo Chigi: "Hay que tener una ambición desmesurada, desde mí hasta el último inscrito en el PD", dijo el miércoles. Llegó a la secretaría del partido de centro izquierda con la promesa de acabar con las intrigas y puñaladas tan típicas de la política italiana. Un chiste.

En caso de que Napolitano le otorgue su bendición, Renzi se convertirá en el primer ministro más joven de la historia del país. Pero también, ay, en el tercer presidente del Gobierno que no sale de las urnas, siempre después de los tecnócratas Monti y Letta.

La maniobras de la joven esperanza de izquierdas la resumió el semanario L'Espresso: "Salto mortal", tituló. Renzi, señalaba la publicación, estaba manejando "los hilos de una operación orquestada hace dos meses" que "puede consagrar su liderazgo o esfumar su popularidad". No en vano, Renzi es conocido con el apelativo de Il Rottamatore. Es decir, 'El Demoledor'.

¿Y después de Letta, qué?

En primer lugar Giorgio Napolitano deberá dar el visto bueno a la renuncia de Letta. Si la acepta, deberá formarse un nuevo Gobierno. Que en ningún caso será tarea sencilla. Angelino Alfaro, líder del partido de derecha, ya ha dejado claro que en ningún caso respaldará un Ejecutivo de izquierda o centro-izquierda. Sólo dará su apoyo a un Gobierno de “emergencia”.

Renzi ha sido menos claro: considera “necesario y urgente” la formación de un nuevo Gobierno que trabaje por la recuperación y acometa las reformas pendientes hasta 2018, cuando termina la legislatura. Lo que no dice, porque tal vez sea una obviedad, es que él se considera la persona indicada para liderar el país.

Todo sin convocar nuevas elecciones, una opción que rechazó el miércoles el presidente de la República, Giorgio Napolitano ("no quiero ni oír hablar de elecciones anticipadas"), y que tampoco abraza Renzi, que es más partidario de los hechos consumados.

¿Esta inestabilidad es normal?

En la historia de Italia, sí. En la última década ha habido cinco gobiernos diferentes: ninguno ha logrado concluir una legislatura completa. Desde la Segunda Guerra Mundial se han sucedido 50 gobiernos.

Valga un ejemplo de resumen: el segundo gobierno del líder del centroderecha italiano, Silvio Berlusconi, que duró desde junio de 2001 hasta mayo de 2006, fue el más largo en la historia de la República.