10 cosas que sólo entenderás si tienes mucho pecho (GIFS)
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10 cosas que sólo entenderás si tienes mucho pecho (GIFS)

En cuestión de pechos, por lo general ellos los prefieren grandes —por si a alguien le quedaba alguna duda existen hasta estudios que lo corroboran— y la mayoría de ellas, también: la operación de aumento es la estrella entre las intervenciones estéticas.

El ideal es una delantera turgente que desafíe a la gravedad, pero ¿qué sucede en la vida real? Diez verdades que sólo las mujeres con mucho pecho conocen:

  1. No puedes ponerte cualquier tipo de escote porque corres el riesgo de que parezca que llevas el pecho en exposición, como en una bandeja.
  2. Tu canalillo es un accidente geográfico que ríete tú del Cañón del Colorado.
  3. Cualquiera se cree con el derecho de compartir contigo cualquier tipo de broma absurda: “¿Tu escote es en realidad el Triángulo de las Bermudas porque puede hacer desaparecer cosas?”.
  4. También hay leyendas urbanas: los hay que dicen que entre ellos no hay cobertura. Y no mienten, que una amiga de una amiga una vez lo probó y no sonó. Que lo mismo fue por otra cosa, ¿eh? Pero no sonó.
  5. Tú no buscas sujetadores monos, sino megaestructuras como las de los programas de Energy: que sujeten, recojan y no se claven. Y no, estos adjetivos nunca van acompañados de una prenda bonita.
  6. La que inventó el biquini de triángulo seguro que no tenía mucho pecho porque es una verdad universal que ahí-no-cabe-nada.
  7. Correr espontáneamente y sin estar preparada para ello no mola nada. El bamboleo del pecho duele, sobre todo cuando tienes mucho.
  8. No, estar boca abajo tampoco es divertido, sobre todo si la superficie es muy dura, como el suelo de la piscina donde intentas tomar el sol.
  9. Todo acaba parando ahí: a veces, cuando te quitas el sujetador descubres que lo tienes lleno de migas… y ten por seguro que las manchas terminan siempre en ese mismo sitio.
  10. Por no hablar de las miradas indiscretas. Algunos lo hacen sin ningún disimulo y te encantaría hacer lo de la imagen de abajo: “¡Dejadme en paz! ¡Son las que tengo y bastante cruz tengo yo ya!”.

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MOSTRAR BIOGRAFíA

Tengo el honor de ser la redactora jefa en El Huff. ¿Qué quiere decir esto? Que coordino el día a día de las secciones, los enfoques de esa mirada Huff que intentamos ponerle a la actualidad y las coberturas. En lo personal, que me lo paso muy bien.

 

Sobre qué temas escribo

Durante una década he estado enfocada en temas de cultura, estilo de vida y salud mental. Desde la pandemia, en El Huff hemos puesto mucho enfásis en esto último, con temas duros pero necesarios, como son la prevención del suicidio o la soledad no deseada, hasta qué es la felicidad y cómo alcanzarla. También he moderado los encuentros en directo Con la salud en mente, en los que trasladábamos a expertos en salud mental preguntas de los lectores sobre temas concretos, como ansiedad, duelo perinatal, problemas para dormir o relaciones tóxicas.

 

Mi trayectoria

Nací en Valladolid y ya de pequeña jugaba a hacer entrevistas y me inventaba mis propias revistas, así que estaba claro. Me licencié en Periodismo y Comunicación audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid y en 2007 me estrené como becaria en la web de Cinco Días, justo cuando empezaba a estallar la crisis financiera de 2007, así que fue el mejor lugar para aprender. Durante cuatro años estuve en la Cadena SER, donde dos años hice información local en antena, en Radio Madrid, y otros dos fui redactora en CadenaSER.com. Tras dos años en Terra, donde estuve al frente del fin de semana y formé parte del equipo de portada, en 2014 entré en El Huff. Desde entonces y hasta julio de 2025 he estado vinculada a la sección de Tendencias, que ahora es LIFE. Me encanta leer y no entiendo la vida sin bailar.

 


 

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