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Maduro niega una segunda conversación telefónica con Trump, pero está abierto a negociar con EEUU

Maduro niega una segunda conversación telefónica con Trump, pero está abierto a negociar con EEUU

Evita pronunciarse sobre el supuesto bombardeo estadounidense de una instalación en Venezuela mientras sostiene que el país es “víctima del narcotráfico colombiano”

Nicolás Maduro, durante un acto público en Caracas, en una imagen de archivo.
Nicolás Maduro, durante un acto público en Caracas, en una imagen de archivo.Pedro Rances

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha optado por una calculada ambigüedad a la hora responder al ruido que llega de Washington y, en una entrevista con el intelectual español Ignacio Ramonet emitida en el canal estatal VTV, el mandatario ni ha confirmado ni desmentido un presunto ataque de Estados Unidos en territorio venezolano. Tan solo se ha limitado a reivindicar la solidez del aparato defensivo del país: “El sistema defensivo nacional que combina la fuerza popular, militar, policial, ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios”, ha asegurado, antes de volver a deslizar que quizá pueda hablar del asunto “en unos días”.

El pasado viernes, el presidente estadounidense Donald Trump anunciaba que su ejército habría completado un ataque terrestre contra una “gran instalación” vinculada a la red de narcotráfico que supuestamente lidera la cúpula gubernamental venezolana, aunque sin precisar si la operación se habría producido dentro de la frontera de Venezuela. Todo lo que ha publicado la prensa estadounidense tampoco ha despejado del todo la incógnita. Según The New York Times, la CIA habría llevado a cabo un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela. Todo, mientras en redes sociales circulaban rumores sobre el posible bombardeo en una empresa química ubicada en el estado de Zulia, una versión que la propia compañía, Primazol, desmintió en un comunicado.

En este escenario de versiones cruzadas, Maduro ha corregido a Donald Trump sobre otro asunto: la segunda conversación que habrían mantenido hace poco por teléfono. En esta cuestión, el presidente venezolano ha insistido en que solo ha hablado una vez con su homólogo estadounidense y que fue en noviembre. “Nosotros hemos tenido una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre desde la Casa Blanca. Y yo estaba en el Palacio de Miraflores”, ha relatado. Según su versión, se trató de un intercambio de diez minutos “muy respetuoso” y “hasta agradable”.

Pese a ese contexto, Maduro ha querido dejar abierta la puerta a una negociación con los Estados Unidos y se ha mostrado dispuesto a que su Gobierno hable "seriamente" con el gobierno estadounidense, ya sea sobre narcotráfico o energía. “Si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos. Si quieren petróleo de Venezuela, está lista Venezuela para inversiones estadounidenses como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran”, ha afirmado, antes de añadir que también aceptaría acuerdos “integrales” de desarrollo económico.

El presidente venezolano ha aprovechado además la entrevista para reforzar su propio relato en la lucha contra el narcotráfico y desplazar responsabilidades hacia el exterior. Ha defendido que Venezuela es una "víctima” y que “toda la cocaína que se mueve en esta región se produce en Colombia”. “Tenemos un combate tremendo en la frontera”, ha subrayado, al tiempo que ha lamentado la falta de colaboración desde el otro lado. En ese marco, ha presumido de “modelo perfecto de combate al narcotráfico” y ha asegurado que las autoridades venezolanas ya han abatido 431 aeronaves vinculadas a estas redes. Unas palabras que llegan después de que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, haya apuntado que las instalaciones supuestamente atacada en Venezuela se trataba de una fábrica de cocaína de la guerrilla del ELN.

Más allá del pulso político y militar con Estados Unidos, Maduro ha querido proyectar una imagen de fortaleza económica y ha asegurado que Venezuela lidera por segundo año consecutivo el crecimiento económico de América Latina y el Caribe, con un aumento que ha cifrado en casi el 9%. “Por segundo año consecutivo lideramos desde la Venezuela asediada, amenazada, lideramos el crecimiento económico de toda América Latina y el Caribe. Es la gran noticia”, ha dicho, antes de destacar que el país acumula “20 trimestres continuos” de crecimiento y que el comercio ha aumentado un 34%. El mandatario ha insistido de nuevo en la necesidad de reducir la dependencia del petróleo, precisamente después de que EEUU anunciase el bloqueo de los petroleros sancionados que entren y salgan del país.

Liberados 88 presos políticos más 

Mientras el presidente de Venezuela lanzaba este mensaje de normalidad en la televisión estatal, otro plano de la realidad se abría paso, cuando los familiares de los detenidos tras las elecciones presidenciales de 2024 informaron de la excarcelación, en la noche de Año Nuevo, de decenas de presos. El Comité de Madres en Defensa de la Verdad habló de la “libertad limitada” de unas 87 personas recluidas en la cárcel de Tocorón. "Este logro, que nos llena de alegría es, sin embargo, insuficiente”, advirtió un colectivo que ha vuelto a reclamar la libertad plena de todos los presos políticos.

El Gobierno confirmó posteriormente 88 liberaciones con "medidas cautelares", tras una “revisión integral” de los casos, y defendió que estas personas estaban encarceladas por “acciones violentas” posteriores a los comicios del 28 de julio de 2024, en los que Maduro se autoproclamó reelegido entre denuncias de fraude de la oposición, que reivindica la victoria de Edmundo González Urrutia. Oenegés como el Foro Penal, el Observatorio Venezolano de Prisiones y Justicia o Encuentro y Perdón han reclamado que las salidas de prisión no se produzcan “a cuentagotas” mientras verifican el número de liberados.