ECONOMÍA
18/09/2015 08:19 CEST | Actualizado 18/09/2015 08:19 CEST

¿Son los diamantes una buena inversión?

UNSPLASH

Hace unos meses escuché uno de esos programas de radio al que estoy abonada cuando no puedo dormir al terminar mi intervención en directo en el programa de Ana Rosa en Telecinco: Freakconomics y su estudio sobre los diamantes. Tan apasionante me pareció que decidí indagar en el negocio de los diamantes como inversión de lujo, y lo primero fue comprar el libro del periodista Edward Jay Epstein Auge y caída de los Diamantes.

Lo primero que hay que saber sobre los diamantes es que la gente cree que son raros y difíciles de extraer, pero no lo son tanto. En Estados Unidos el diamante es el objeto mas común en todos los hogares después de una televisión.

Es decir, que el mercado de los diamantes es un mercado con un peso significativo. El precio es otra cosa, que muchas veces tiene más que ver con la escasez del producto que con el valor del mismo.

Epstein describe como decidió comprar, y después vender, un diamante en el icónico Distrito de los Diamantes de Nueva York con el fin de determinar si, como dicen los anuncios publicitarios, el diamante es una inversión. Compró un diamante de 2.000 dólares (unos 1.800 euros) y una semana después lo intentó vender. Entonces se dio cuenta de que los mismos que se lo habían vendido sólo le pagaban entre 300 y 400 dólares (265-350 euros) por él. Es decir, que en una semana había perdido el 80% de su valor. Traducción: hay tal número de oferta de diamantes que su valor en el mercado de segunda mano se reduce drásticamente de inmediato.

Sin embargo, el experimento de Epstein poco tiene que ver con el mercado de primera mano, que ha cambiado sustancialmente en los últimos años. De hecho, en los últimos doce meses el precio de los diamantes en el mercado primario se ha revalorizado en un 50%. La última operación empresarial en el sector presenta datos extraordinarios: el año pasado la empresa de minería Anglo American compró el 40% que la familia Oppenheimer controlaba en De Beers (la empresa minera de diamantes más importante del mundo) por 5.100 millones de dólares, unos 4.500 millones de euros. Anglo American ya controla el 85% de De Beers.

La pregunta que todo el mundo se hacía en Wall Street tenía que ver con el precio: ¿vale la mayor minería de diamantes del mundo ese precio? Al contrario de lo que opinaba Epstein, De Beers asegura que la mayor parte de las minerías están descubiertas, y que la venta de diamantes se ha disparado por la demanda en China, Asia en general, la India y el Golfo. Estados Unidos, según sus datos, consume dos quintas partes del negocio mundial.

diamante azul

Blue Moon, el diamante azul más grande del mundo (12,03 kilates), que saldrá a subasta en Ginebra (Suiza) el 11 de noviembre.

De Beers, sin embargo, ya no es la quintaesencia de los diamantes. En la década de los noventa extraía la mitad de todos los diamantes del mundo y controlaba el 80% de las ventas. Luego llegó la famosa lucha para evitar la comercialización de los denominados Diamantes de Sangre, que terminó con el compromiso de De Beers de comercializar únicamente aquellas piedras en las que ellos controlaban todo el proceso desde su extracción. Pese a todo, su cuota de mercado se desplomó.

De Beers produce el 35% de los diamantes del mundo en volumen y se enfrenta a la competencia de Alrosa (empresa minera de diamantes respaldada por Rusia), y con otras como BHP Billiton y Rio Tinto, que conjuntamente extraen el 17% de los diamantes del mundo. A la competencia empresarial se le une la de estados como Botswana, que exigen una parte del beneficio de la venta de los diamantes. La suma de todo lleva a muchos analistas del sector a pensar que los diamantes ya no son el negocio que eran, pese a los intentos de revitalizarlo.

La tradición de regalar un anillo con un diamante —solitario— como un regalo de compromiso data del siglo XX (es decir, de los últimos 115 años). Sin embargo, hasta la década de los cincuenta del siglo pasado el regalar un diamante no se generalizó. El cartel del diamante de entonces, liderado por De Beers, decidió introducirse en Hollywood gracias a la campaña de publicidad diseñada por la agencia Mad Med N.W. Esta apostó por dos mensajes: "El diamante es para siempre" como símbolo del amor, y "El diamante es el mejor amigo de las mujeres", representado por Marilyn Monroe. La idea de que el diamante es una buena inversión (para siempre) y de que representa el amor se ha consolidado hasta nuestros días.

Históricamente, los diamantes eran joyas de reyes y reinas porque eran considerados preciosos y difíciles de encontrar. Los avances tecnológicos, la aparición de nuevas minas y la competencia han generalizado su comercialización mundial. Hoy el precio oscila entre los 3.000 dólares y 27.000 dólares el quilate (2.600-24.000 euros) dependiendo de la calidad.

En realidad, el valor y el precio de un diamante depende fundamentalmente de la rareza y la calidad del mismo… y de las posibilidades de encontrar un comprador. Solo a través de las casas de subastas está garantizado —en parte— que el precio de los diamantes pueda ser superior al de la compra. En realidad solo los diamantes excepcionales consiguen un precio excepcional, el resto, desde el mismo momento de la compra, como los coches, disminuyen su valor drásticamente.

RECOMENDACIONES

1.- El peso débil reduce las ventas de lujo en México

Debido a los efectos que ha traído consigo la depreciación del peso frente al dólar, las marcas del lujo crecerán entre un 5% y un 7% este año en México, en vez de entre un 6% y un 8% como se tenía previsto, principalmente en la división de ropa y accesorios, de acuerdo con un informe de la consultora LuxuryLab Global.

Dicho estudio explica como la clase media en México gasta alrededor del 30% de su presupuesto mensual en productos que no son esenciales, como artículos definidos como premium-de lujo. En muchos casos son artículos para los que se ahorra durante algunos meses, pero el hecho es que el mercado ha crecido de forma constante durante la pasada década, al ritmo que se consolidaba la clase media.

Respecto a la clase alta mexicana, es la que más productos de lujo consume en América Latina, seguida de Brasil, y destinan una media del 60% de su renta mensual a la compra de este tipo de productos no esenciales. La devaluación del peso mexicano tiene, por lo tanto, un impacto directo en las ventas de estos productos: en primer lugar porque la clase media se convierte en aspiracional —más que en compradora efectiva— y el paso de la toma de decisión se retrasa de forma importante. En segundo lugar porque la clase alta también reduce su presupuesto para la compra de éstos bienes (aunque el recorte es menos drástico). Para intentar paliar los efectos de la devaluación empresas de electrodomésticos premium-de lujo como Miele proponen una agresiva campaña para concienciar de lo beneficiosos de sus productos. Los ejecutivos de las compañías de lujo también ven el peligro en que los consumidores potenciales esperen a viajar a Estados Unidos, donde el mismo producto les cuesta menos dinero.

2.- Richemont

 

Richemont, a través de sus filiales, produce y vende bienes de lujo en joyería, relojería, productos de cuero, útiles para la escritura (plumas estilográficas sobre todo) y moda para hombre y mujer. Entre sus filiales podemos destacar firmas como Cartier, Vacheron Constantin o Montblanc. Richemont tiene su sede en Bellevue, Suiza, y actualmente su capitalización bursátil supera los 40.000 millones de dólares (más de 35.000 millones de euros).

En lo que va de año la cotización de Richemont ha caído un 17%, pasando de cotizar cerca de los nueve dólares en el arranque de 2015 a hacerlo en torno a los siete dólares en los que cotiza actualmente. Alcanzó su máximo anual el pasado 21 de mayo cuando cerró en 9,16 dólares. Un día después, el 22 de mayo, presentó los resultados de su ejercicio fiscal de 2015, que resultaron inferiores a los estimados por el consenso de analistas, tomando entonces su acción la senda bajista. Su mayor castigo bursátil, sin embargo, lo sufrió el pasado 10 de agosto cuando el Banco Popular Chino decidió devaluar el yuan, mercado en el que la marca tiene una importante presencia.

En el ejercicio de 2015 la compañía obtuvo unas ventas totales de 10.410 millones de euros, lo que supuso un incremento del 3,9% con respecto a las obtenidas en 2014. El EBITDA se situó en 2.952 millones de euros, lo que significó un margen sobre ventas del 28,4%. El beneficio neto fue de 1.475,3 millones de euros, con un 14,2% de margen sobre ventas.

Las previsiones del consenso de analistas para el ejercicio de 2016 son positivas. Se espera un aumento de las ventas totales del 11,8% con respecto a las de 2015, hasta alcanzar la cifra de 11.638 millones de euros. Se estima además que aumente el EBITDA un 6,32% con respecto a 2015 hasta los 3.138,8 millones de euros, reduciendo sin embargo su margen sobre ventas hasta el 27%. El mayor aumento, sin embargo, se estima en la parte baja de las cuentas, concretamente en el beneficio neto, donde se espera un aumento del 50,13% con respecto al obtenido en 2015 hasta alcanzar los 2.215 millones de euros, aumentando además su margen sobre ventas hasta el 19,0%.

La división de negocio que mayores ingresos genera a la compañía es la joyería (54,3% de las ventas totales), seguida del negocio de relojería (30,0%) y de otros productos (15,7%) donde se encuentran los útiles de escritura, productos de cuero y accesorios.

Por generación de ingresos, el principal mercado de la compañía es Asia, con China/Hong Kong a la cabeza (23,5% de los ingresos), otras áreas de Asia (15,9%) y Japón (7,8%). El segundo mercado más importante para Richemont es Europa, destacando los mercados de Alemania, Italia y España (generando entre los tres el 7,7% de los ingresos), Francia (7,5%), Suiza (5,2%) y otras áreas de Europa (9,0%).

Recientemente la compañía ha informado de una aceleración de las ventas y de la demanda en Japón y en Europa en los últimos cinco meses, debido a que los turistas en estas áreas encuentran atractivas las compras de sus productos por la debilidad de sus monedas.

Dadas las actuales circunstancias de la compañía y sus previsiones para el próximo ejercicio, el sentimiento de los analistas sobre la compañía es positivo, dividiendo las recomendaciones entre la compra y mantener, siendo escasas las recomendaciones de venta, apunta Victoria Torre, responsable de Desarrollo de Contenidos, Productos y Servicios de Self Bank.

Ve a nuestra portada   Facebook   Twitter Instagram Pinterest