T'amaré, t'amaré, t'amaré: el PP lanza sus flechas del amor a Vox ante su imparable auge
Feijoo ha pasado de comprometerse a un gobierno en solitario a decir que "matizará" sus palabras si el electorado le manda "otro mensaje". Génova pide a Guardiola "discreción" para forjar un pacto de gobierno en Extremadura que incluiría consejerías.

El pasado 6 de julio, cuando fue 'entronizado' como presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo se comprometió ante los suyos a gobernar en solitario. Es decir, no incluir a ministros de Vox en su hipotético Ejecutivo tras alcanzar la Moncloa. Una idea que ha repetido este fin de semana en una entrevista en el diario El Mundo... pero con un importante giro de guion.
En la cabecera de Unidad Editorial, el líder de la oposición asegura que "la oferta" que planteó en verano es la misma que ofrece ahora. Pero "si los electores" le mandan "otro mensaje", él tendrá que "matizar". Y en la misma entrevista añade que PP y Vox "deben entenderse" y ser "consecuentes" con las urnas.
El imparable ascenso de Vox tanto en las elecciones extremeñas y aragonesas, donde ha duplicado resultados, como en las encuestas a nivel nacional (el CIS publicado este lunes le sitúa en máximos, con una estimación de voto del 18,9%), ha obligado al PP a cambiar de estrategia con su rival en el espacio político de la derecha. Si María Guardiola y Jorge Azcón convocaron comicios en sus respectivas regiones para distanciarse de Vox y no depender de ellos, ahora el propósito es el contrario. Y lo mismo le ha ocurrido a Feijóo. Toca entenderse... aunque uno no quiera.
El giro 'copernicano' más llamativo es el de la extremeña Guardiola, que ha pasado de decir en su momento que Vox niega la violencia machista a asegurar que el feminismo de Abascal es el mismo que ella defiende. El titular de "OkDiario", en el que se recoge esta declaración, es todavía más claro: "Quiero que Vox sea mi socio de gobierno, nos unen muchas más cosas de las que nos separan". Llamativas palabras de una líder que, en su día, dijo que Vox "deshumanizaba a los inmigrantes" o tiraba "a la papelera la bandera LGTBIQ+".

La entrevista de Guardiola tiene una evidente explicación: en su equipo, tal como ha contado El HuffPost estos últimos días, ven con preocupación y temor la posibilidad de que haya que volver a las urnas. "Está muy negro", definían gráficamente fuentes conocedoras de los contactos que han mantenido ambos partidos durante estos días. Los cálculos electorales tampoco son halagüeños: creen que podrían retroceder de la misma manera que Azcón se dejó dos escaños en Aragón. Una región donde, también como ha ido informando nuestro medio, las posturas están más cercanas y sí hay posibilidades de alcanzar un acuerdo. Eso sí, nunca antes de las elecciones en Castilla y León del próximo 15 de marzo.
Pablo Montesinos, corresponsal político de El HuffPost, ha desvelado este lunes en LaSexta que Génova llamó a Guardiola para que recondujera su maltrecha relación con Vox. Tras esa conversación, la presidenta de Extremadura ha hecho varios guiños públicos para intentar volver a la negociación.
Quizá demasiados, puesto que la dirección nacional le ha pedido públicamente hoy a Guardiola "discreción" en las negociaciones tras su polémica entrevista en OkDiario. "Hay que hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más en el ámbito de las mesas, teniendo muy claro que lo importante es darle cuanto antes un Gobierno a Extremadura", ha dicho la vicesecretaria de Política Social del PP, Carmen Fúnez.
Muñoz y Tellado ya hablan de entenderse con Vox a nivel nacional

Además de Feijóo, las otras principales voces del PP comienzan a "normalizar" los pactos de gobierno con Vox a cualquier nivel, también en clave nacional. "Cada partido tenemos la obligación de escuchar al electorado que pide un cambio en España. Y el PP no está dispuesto a frustrar esa alternativa. Vamos a tratar de trabajar para que haya acuerdos y voluntad de diálogo entre PP y Vox que blinden la gobernabilidad en Extremadura, Aragón y allí donde sea necesario", señalaba el secretario general, Miguel Tellado.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, incidía en ese mensaje el pasado domingo: "PP y Vox tienen que entenderse, tienen que llegar a un acuerdo porque la prioridad no son nuestros partidos, son los españoles”.
Pero Vox recibe estas flechas del amor con cautela. Este lunes, su portavoz nacional, José Antonio Fúster, pedía a Guardiola "hechos, no palabras" para pactar en Extremadura, mientras que en Aragón todavía no se han sentado a hablar. Y ha recordado que su objetivo es determinar e influir en lo relativo a políticas ecológicas, inmigración ilegal, gasto político, fiscalidad, memoria histórica e ideología de género. "Y si para lograr esos cambios hay que integrarse en ejecutivos de coalición, que así sea", ha agregado.
