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26/09/2015 10:32 CEST | Actualizado 26/09/2015 10:32 CEST

Ivan Ferreiro: "Necesito descansar del puto mundo y de todos; estoy hasta la polla"

MAHOU

"¡Amigooos!". Un hombre bajito, con camisa verde y pelo ligeramente canoso, se levanta y abraza a un grupo de personas que permanecía conversando al otro lado de la habitación. Es el cantante gallego Iván Ferreiro (Nigrán, 1970), que acaba de terminar una entrevista y saluda a unos amigos en una de las salas del madrileño Palacio de Santa Bárbara, donde este jueves terminó el espacio de ocio Manzana Mahou 330.

Tras una breve conversación vuelve a su silla, donde atiende a El Huffington Post fumando un cigarrillo y bebiendo un refresco minutos antes del concierto acústico con el que puso el broche musical a este evento. Con él hablamos de Versos, canciones y trocitos de carne, la banda sonora que ha compuesto para la trilogía negra del escritor César Pérez Gellida, y que publica este viernes.

¿Cómo se inspira uno para poner música a un libro?

Más bien la música se la ponen los libros, que ya tienen una banda sonora y eso es lo que me gustó. Empecé a leerlos y ya ponían una canción de Bunbury para asesinar a alguien. Cuando me dijeron de hacer el disco, lo que hice fue decirle a César que se viniera a mi casa. Se vino e hicimos tres canciones, una por libro, y fue muy divertido.

En este último trabajo colaboras con Bunbury y Santi Balmes (Love of Lesbian). Durante tu carrera has colaborado con numerosos artistas, ¿cuál es la colaboración que más te ha emocionado?

No sé, la verdad es que no tengo una preferida.

Entonces dime con quién te gusta tocar más

Probablemente con Leiva [excantante de Pereza]. He tocado con mucha gente, pero creo que con él es con la persona con la que más he tocado, con el que me siento comodísimo. Siempre participa en mis discos componiendo, siempre hay una canción en la que me echa una mano. Casi todo lo que he hecho con Leiva, ya sea en las giras o en las canciones, son momentos que disfruto mucho. Pero es una cuestión personal. Lo musical lo disfruto a muerte, por supuesto. Es mi amigo.

Tu penúltimo disco se llamaba Confesiones de un artista de mierda y sobre el último dijiste que era "un disco de novia" y que querías que "se notara" que estabas feliz. ¿Cómo estás ahora?

Ya no estoy en ese momento. Estoy soltero y, mientras otros años componía estando de gira, este año estoy componiendo en mi casa. Es el primer año en mucho tiempo que estoy en mi casa y estoy escribiendo un poco de todo. Tengo un estado anímico bastante bueno. No he tenido un gran año, no sólo en cuestión de pareja, sino en cuestiones familiares. Hay años más bonitos y otros donde surgen una serie de problemas, que se pueden solucionar. De pronto me veo en mi casa, sin ir a tocar...

¿Eso te permite trabajar de otra manera?

Sí, de entrada noto que estoy más vago. Cuando estoy de gira, llego el domingo y toco el pianito un rato. Y aquí estoy vago pero mucho más eficiente. Me está sirviendo para tener un contacto otra vez con mi casa, que la veía cuatro días y me iba. Puedo instalarme en mi casa y sé que voy a dormir del tirón, porque hubo años donde no dormía más de doce días seguidos en mi cama. Y he estado volviendo a retomar mi ciudad, Vigo, y ahora estoy encantado. He encontrado un sitio plácido y estoy contento.

Has dicho que has vivido un año complicado, ¿cómo viviste la muerte de tu excompañero de Los Piratas, Javier Fernández?

Eso es parte de las cosas feas del año. Fue horrible, horrible. No puedo resumirlo mejor. Fue triste, fue doloroso. Un palo de la hostia. Estas cosas te remueven.

¿Qué opinas de las circunstancias de su muerte?

No hay mucho que opinar. Fue triste todo. Una chapuza. Un montón de cosas que salen mal. Fue como la película Fargo, donde todo va saliendo mal, va saliendo mal, y dices, joder, qué mierda. Todo lo que tiene que ver con las circunstancias es terrible. Va a haber un juicio y no quiero saber mucho de ello. Lo único que diría es que Javi era una persona maravillosa. Un tipo que era todo amor y que, por supuesto, no ha maltratado a nadie. Fue una cosa que no pasó. Era un enfermo y a veces no sabemos tratar a los enfermos y hay disgustos muy gordos.

¿Qué te parece la actualidad política actual?

No veo el telediario. No sé lo que está pasando. Sé que están hablando de los catalanes últimamente, pero he decidido no ver los telediarios y dedicarme a la vida contemplativa.

¿Y si te pidiera que le cantaras una canción a un político? ¿A cuál sería?

No le cantaría nada a ningún político, yo le canto a gente guay. Yo ya no estoy para cantar la verdad a la cara. Hablo de mis cosas y el mundo ya habla por sí mismo. De alguna forma, supongo que estoy en una fase en la que me da igual. Sí me importa, pero estoy pasando porque me doy cuenta de que el mundo tampoco cambia, no va ni para mejor ni para peor. Desgraciadamente, creo que no pinto una mierda. Entonces, he decidido tomarme un descanso. Ya estuve enfadado, ya estuve indignado, ya estuve cansado y ahora estoy agotado. Ahora, para poder volver a protestar con ganas, necesito descansar del puto mundo y de todos. Estoy hasta la polla de todos. Y estoy hasta la polla de que los telediarios sean un cúmulo de malas noticias, porque yo creo que hay noticias buenas en el mundo. Entonces, pienso: no es la puta realidad. Cuando apago la tele no percibo tu realidad.

¿A Iván Ferreiro le ha llegado con la música para pagar la hipoteca durante la crisis?

La hipoteca sigue tal cual, intacta. Vivo como cualquiera. Gracias a dios puedo pagar mis facturas. Tengo temporadas mejores y peores. De todas formas, el mundo fiscal del músico es una putada y alguien debería revisarlo. Porque yo a veces trabajo durante dos años haciendo una gira y el dinero que tengo es para poder vivir el año siguiente, para poder hacer un disco. Y siempre se lo pago a Hacienda. Siempre, lo que tengo ahorrado, siempre se lo debo a Hacienda. Y me gustaría poder explicarles que yo tengo ciclos de tres años y este año, para poder pagarlo, he tenido que hacer esfuerzos muy grandes y me han tenido que ayudar de alguna manera. Para pagar este año necesito prepararme durante seis y es un desastre. Pero no me quejo, soy bastante feliz.

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#CuandoElDescansoEsUnSueño