Un científico del panel climático de la ONU advierte de la paradoja de limpiar el aire: "Si eliminamos la contaminación por combustibles fósiles, la temperatura global subirá medio grado en una semana"
Johannes Quaas, profesor universitario en materia meteorológica, aclara la para muchos sorprendente contradicción medioambiental con los combustibles fósiles.

A muchos quizás les 'explote' la cabeza, pero los combustibles fósiles protegen al planeta del calentamiento global. Lo explica el investigador y profesor universitario en el campo de la meteorología Johannes Quaas, también integrante del panel climático de la ONU.
Este científico alemán ha reconocido, en una entrevista con Der Spiegel, que si no encontráramos aerosoles de la industria y el tráfico, "la temperatura media global aumentaría entre 0'4 y 0'5 grados centígrados". Y eso, añade, "es una cantidad considerable".
El investigador del clima se refiere a los aerosoles producidos "por la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o la gasolina". Porque pese a sus conocidos efectos nocivos, tienen una 'cara b' protectora.
Con todo, Quaas deja claro que "por supuesto, las emisiones siguen siendo perjudiciales en general, ya que liberan gases de efecto invernadero a la atmósfera, lo que provoca el calentamiento del clima". Pero el profesor de Teoría Meteorológica en la Universidad de Leipzig (Alemania) aclara que, por curioso que parezca, esas mismas "partículas presentes en estas emisiones al menos reducen el efecto general".
De darse este escenario, hoy por hoy imposible, Quaas apunta que los efectos serían inmediatos. Habla de un cambio evidente en "aproximadamente una semana", ya que los aerosoles son rápidamente arrastrados por la lluvia, por lo que "solo permanecen en la atmósfera durante un corto periodo".
Su facilidad de ser eliminados es una diferencia clave con respecto a los gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático, puesto que "el dióxido de carbono permanece en el aire durante cientos de años".
No obstante, el investigador climático deja claro que por mucho que los cambios fuesen casi instantáneos en la temperatura, pasarían "varios años" antes de que ese aumento fuese completamente medible. Esto se debe "a la lentitud con la que reacciona el sistema climático, especialmente el océano".
