05/10/2015 19:10 CEST | Actualizado 08/10/2015 16:26 CEST

Lex Luthor hijo: algo más que la empresa de su padre

Alexander Joseph Luthor hijo es un genio de 31 años que ha conseguido la hazaña sobrehumana de transformar una gigantesca empresa dedicada a la fabricación de productos petroquímicos y maquinaria pesada en la niña mimada del ranking Fortune 500 del mundo de la tecnología.

Este genio vestido con vaqueros se siente igual de cómodo descolgándose por el muro de escalada instalado en la “estación de inspiración” de sus oficinas como escribiendo código en “el crisol”, el laboratorio de I+D de vanguardia donde este multimillonario con cara de niño improvisa código informático verbalmente igual que Miles Davis improvisa un solo de trompeta.

Mientras esperamos nuestro turno pacientemente ene l camión de comida vegana cortesía de LexCorp (el menú del día: pizza de pesto y aceitunas con masa de almendras crudas), el hijo de Alexander Luthor padre- Lex Luthor describe la evolución de LexCorp.

“Papá le puso su nombre a la empresa diez años antes de que yo entrase inesperadamente en su vida. Pero a los inversores pareció gustarles la idea de un devoto padre construyendo un legado para su amado hijo. Y se aprovechó de ello. Era un buen truco y él, ante todo, era un buen hombre de negocios”, sostiene el joven Luthor.

Describir a Alexander Luthor padre como “un buen hombre de negocios” es el equivalente a llamar Napoleón “un conquistador competente”. Este inmigrante de Alemania del Este, fallecido inesperadamente en el año 2000, llegó a nuestro país con las manos vacías, pero consiguió crear un imperio en el mundo del petróleo y la maquinaria. Y todos los relatos sobre él afirman que consiguió semejante hazaña mediante pura determinación y firmeza. Sus enemigos, que son numerosos, añadirían a esta descripción “brutalidad”.

“Bueno, papá era un hombre complicado”, señala su realista hijo, mientras pasamos por una elegante exposición con su colección mundialmente famosa de cristales de meteoritos. “Venía de un país en el que el gobierno, disfrazado de protector, tenía un control absoluto sobre los ciudadanos. Eso era lo que le motivaba. Yo lo entiendo. Diablos, yo odiaría que algo así pasase aquí”.

Pero los logros del fundador de LexCorp se quedan en nada comparados con los impresionantes resultados del joven Luthor, la persona más joven nombrada Empresario del Año y que ha entrado en nuestra lista de los 50 Grandes Líderes Mundiales.

Cuando cogió las riendas del negocio familiar tras la inesperada muerte de su indomable padre, el hijo pródigo tuvo el valor de cambiar la dirección de la empresa, del petróleo y la maquinaria pesada a la tecnología. LexCorp se ha convertido rápidamente en la segunda empresa más importante de tecnologías emergentes del mundo tras Empresas Wayne.

El éxito de esta joven empresa se debe en parte a que Luthor está dispuesto a llegar donde Wayne no se atreve. En la última década, Empresas Wayne no ha querido pujar por contratos militares.

“Es una necesidad”, insiste Luthor. “Vivimos el momento más peligroso de toda la historia de la humanidad. Estadísticamente hablando, no cabe duda de que se avecina una crisis mundial revolucionaria a velocidad de vértigo. Tenemos que estar preparados para defendernos. Ninguna civilización ha sido conquistado si contaba con un ejército fuerte”.

En cuanto a las acusaciones de algunos actores marginales, que le definen como “belicista”, Luthor se ríe de ellas. “No conozco a muchos belicistas que tengan un futbolín en su sala de reuniones”.

Ante el encanto natural y burlón de Luthor, resulta tentador pensar en él como “uno más” y no como lo que realmente es: alguien extremadamente generoso. Cuando se le insiste, admite que LexCorp es una de las tres empresas que más obra social hace en Estados Unidos, justo por detrás de Industrias Kord y Empresas Wayne. “No es un concurso”, se ríe Luthor. “¡Además, no estoy a la altura de esos tíos en el apartado de playboy multimillonario!”.

Pero minimiza la generosidad empresarial de LexCorp. “La caridad no cambia el mundo. El verdadero regalo de LexCorp son nuestros productos. Estamos a punto de desvelar una tecnología que cambiará el mundo para siempre”.

Si se le insiste, el joven magnate solo da alguna pista: “Tiene que ver con la seguridad. Es un producto que os protegerá a ti y a todos de amenazas que ni siquiera conocéis aún. No quiero asustar a nadie… demasiado. Pero hay muchas amenazas ahí fuera y están aquí hoy”.

Afortunadamente para nosotros, sean cuales sean los peligros que nos acechan hoy, tenemos de nuestra parte a Lex Luthor, un hombre del mañana.