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02/04/2016 10:37 CEST | Actualizado 02/04/2016 10:37 CEST

Nueve cosas trascendentes para el clásico más intrascendente

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Con la Liga prácticamente decidida y la cabeza de ambos puesta en la Champions. Así llega el clásico más descafeinado de los últimos años entre Barcelona y Real Madrid. Un partido sin ninguna trascendencia para el devenir del campeonato nacional al que no se le está prestando la atención de las grandes ocasiones.

Sin embargo, y al margen del espectáculo que significa ver cómo miden sus fuerzas los dos equipos más fuertes del mundo (con permiso del Bayern), hay factores que lo convierten en una cita fundamental, tanto por los detalles y las circunstancias que lo rodean como por su influencia en lo que resta de temporada.

  • Bruselas
    Bruselas
    EFE
    El clásico entre Barcelona y Real Madrid vuelve a estar precedido de una masacre terrorista. Si en noviembre, el partido del Bernabéu llegaba 8 días después de los ataques de París, este sábado será el primer gran evento deportivo en España tras los atentados de Bruselas del pasado 22 de marzo. Más de 3.000 personas entre Policía y efectivos de seguridad del club velarán para que el encuentro, que será seguido por millones de personas en todo el mundo, se desarrolle sin riesgos para los aficionados.
  • Cruyff
    Cruyff
    REUTERS
    Será también un encuentro especial por ser el primero que se disputa en el Camp Nou tras la muerte de Johan Cruyff debido a un cáncer de pulmón. Todos los presidentes vivos del F.C. Barcelona han dejado a un lado sus diferencias y acudirán al palco para participar en uno de los homenajes más sentidos de la familia azulgrana. Los momentos previos al encuentro estarán cargados de emotividad y culminarán con uno de esos minutos de silencio que no se olvidan con facilidad. Será el último adiós a la figura más influyente a nivel deportivo de la historia del club. Con él nació la filosofía del toque, el 'dream team', Guardiola y el modelo que ha convertido a los catalanes en el mejor equipo de las dos últimas décadas, un estilo que, por extensión, ha llevado también a la selección española a su etapa más gloriosa.
  • Zidane
    Zidane
    EFE
    El técnico francés se examina en su primer clásico con todos los factores en contra. El 0-4 de la ida y la imposibilidad de luchar por el título hacen del partido una prueba de fuego personal para uno de los ídolos más sagrados del Bernabéu. Su primera prueba de nivel, en casa ante el Atlético de Madrid, acabó en derrota y con pañolada dirigida al palco. De la buena imagen que deje el equipo en Barcelona dependerá buena parte del futuro del que fue presentado como un salvador tras la destitución de Rafa Benítez. Este partido y la Champions son sus dos únicas balas para demostrar que está preparado para entrenar a un equipo grande a pesar de su escasa experiencia en los banquillos.
  • Alirón
    Alirón
    GETTY
    Los de Luis Enrique aventajan en 9 puntos al Atlético de Madrid y en 10 al Real Madrid, más la ventaja particular en caso de empate con cualquiera de los dos (salvo que los blancos sorprendan devolviendo un 0-4 que, por el estado de ambos equipos, parece más que improbable). Si el Barcelona gana meterá la marcha definitiva para proclamarse campeón matemáticamente y por segundo año consecutivo este mismo mes de abril. Con las diferencias actuales, el conjunto azulgrana podría celebrar el título el próximo día 23 en casa ante el Sporting de Gijón, tres jornadas antes de la finalización del campeonato.
  • Champions
    Champions
    EFE
    Con la Liga prácticamente decidida, el clásico ofrece un plus de doble vertiente de cara a la Champions League: el psicológico y las lesiones. El Barça se medirá esta semana en cuartos de final al Atlético y el Real Madrid hará lo propio ante el Wolfsburgo, pero blancos y azulgranas podrían cruzarse tanto en semifinales como en una hipotética final. Estamos ante uno de esos partidos que sirven para marcar el territorio, de los que miden dónde está cada uno. Una nueva goleada del líder a su máximo rival arrastraría por los suelos la confianza en sus posibilidades del equipo de Zidane, cuya lastimosa situación actual le permite salir reforzado anímicamente con cualquier resultado que no sea una derrota. Otro aspecto a tener en cuenta es la cautela que puedan mostrar ambos entrenadores de cara a las lesiones, ya que, con lo poco que hay en juego a nivel deportivo, ninguno de los dos técnicos estaría dispuesto a perder a ninguna de sus estrellas para la cita europea a cambio de ganar el partido del sábado. Los dos parecen decididos a sacar sus onces de gala, con la única duda de un tocado Iniesta por la parte culé. Será importante fijarse en qué minuto y quiénes son los elegidos a la hora de los cambios. Es cierto que el Madrid no puede permitirse salir humillado de nuevo y su compromiso europeo es menos exigente, pero el Barça sí tiene motivos para permitirse una velocidad menos. Habrá que fijarse en los riesgos que están dispuestos a asumir las estrellas que haya sobre el terreno de juego.
  • Cristiano
    Cristiano
    AFP
    Es el gran esperado por el madridismo esta temporada. Ante el Sevilla, hace quince días, fue la primera vez en lo que va de curso que el portugués lograba hacer un gol a uno de los primeros cinco clasificados de la tabla. Su mala racha ante los equipos grandes y el bajón de rendimiento que está ofreciendo fuera de Madrid convierten el clásico en un reto personal para el Pichichi más cuestionado de la Liga, acusado cada semana de engordar sus estadísticas ante los rivales más débiles. A priori, el escenario no es de los que se le dan precisamente mal: ha marcado nueve goles en sus últimas ocho visitas al Camp Nou. Eso sí, en caso de penalti a favor del Real Madrid, atentos: ha fallado tres penas máximas en el último mes.
  • 0-4
    0-4
    EFE
    El clásico de noviembre fue el principio del fin del proyecto de Benítez, que una semana antes ya había sido zarandeado en Sevilla. El conjunto blanco, que hasta ese momento lo había justificado todo en los resultados, perdía el liderato en 8 días y quedaba retratado en su estadio en un partido que acabó siendo un paseo triunfal para los de Luis Enrique. La superioridad fue tan aplastante como la evolución de la temporada, por lo que en Barcelona hay ambiente de goleada, ansia de otra 'manita'. Parece el momento propicio para conseguirlo, pero los excesos de confianza, a veces, también se acaban pagando.
  • Messi
    Messi
    REUTERS
    La mejor noticia para el Barça es que el 0-4 se consiguió sin él en el campo. Llegaba justo de la lesión que le tuvo dos meses fuera y solo disputó los últimos minutos del encuentro. Aterriza en Barcelona con el tiempo justo para entrenar dos días tras los compromisos con Argentina. Algunos dicen que se dosificará para el duelo de Champions del martes, otros que lo dará todo por haberse perdido la ida... En cualquier caso, su sola presencia en el campo ya mete miedo. Y el Madrid es uno de los equipos que mejor se le dan: 21 goles en 31 clásicos disputados.

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