Qué son los microplásticos y por qué deberían preocuparte

Estas pequeñas partículas son perjudiciales para la salud y el medioambiente.

Es posible que hayas escuchado hablar del gravísimo problema que suponen los residuos plásticos para el medioambiente, especialmente para los océanos. De hecho, se vierten sobre ellos más de ocho toneladas al año de este material. La lucha contra el plástico ha ganado relevancia desde hace unos años, pero la concienciación sobre el problema de los microplásticos todavía es baja a pesar de que están presentes en nuestra rutina diaria.

Para intentar poner freno a este problema el Gobierno aprobará el martes de 2 de junio el anteproyecto de la Ley de Residuos. El texto limita el uso de plásticos de un solo uso y prohibe la utilización de productos cosméticos o detergentes que incluyan microplásticos en su composición a partir del 3 de julio de 2021.

Estas partículas altamente tóxicas de menos de cinco milímetros de diámetro forman parte de muchos productos de belleza como exfoliantes corporales y faciales, higiene personal o pastas de dientes. Esta presencia casi invisible para el ojo humano es excesivamente perjudicial para el medioambiente y también para la salud. Su tamaño provoca que cada año miles de partículas terminen en los océanos ,donde además de contaminar pueden ser ingeridos por la fauna marina, causando un desajuste en los ecosistemas.

Cargadas de productos tóxicos, estas microesferas se añaden para potenciar el color, mejorar la textura o la exfoliación. Entre ellos el polietileno, polipropileno o poliestireno.

Reino Unido fue uno de los primeros países en dar un paso al frente y prohibió la producción de microesferas de plástico en un amplia gama de productos como esponjas y productos como exfoliantes, pasta de dientes y geles de ducha. La prohibición no es completa porque algunos artículos como bases de maquillaje o crema solar todavía pueden contener estas partículas, ya que muchas marcas de cosmética denunciaron que tendrían que reformular el 90% de sus productos.

Durante su comparecencia en el parlamento británico, la responsable del comité destinado al debate sobre esta prohibición, Mary Creagh, dio algunos datos muy claros sobre el impacto ambiental de los microplásticos. “Una simple ducha puede desembocar en 100.000 partículas de plástico más en los oceános”. Se estima que en Reino Unido se vierten 86 toneladas de microplásticos al año teniendo solo en cuenta el uso de exfoliantes faciales.

Si lo extendemos a toda Europa, un estudio de Greenpeace asegura que la cantidad aumenta hasta llegar a 8.627 un equivalente al peso de la Torre Eiffel. Todo procedente de las microesferas de los cosméticos. Desde la ONG estiman que en cada bote pueden encontrarse desde 130.000 partículas hasta 2,8 millones.

Millones de partículas que en muchas ocasiones son ingeridas por la fauna marina y que como consecuencia, en último caso, pueden llegar hasta los humanos, perjudicando la salud. Un estudio publicado en la revista Environmental Pollution por dos investigadoras del Centro Oceoanográfico de Baleares, revelaba que casi un 70% de las bogas, un pez típico del Mediterráneo, presentaban fibras de microplásticos en el estómago.

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