INTERNACIONAL
24/05/2018 21:32 CEST | Actualizado 24/05/2018 21:35 CEST

Temen que varios países boicoteen Eurovisión 2019 si se celebra en Jerusalén

Al debate sobre si es o no la legítima capital de Israel se suma la religión: ¿puede hacerse el festival en el día de descanso judío?

Netta Barzilai, la ganadora de Eurovisión por Israel, junto a la cantante de Chipre y segunda clasificada, Eleni Foureira, en la gala del pasado 8 de mayo en Lisboa.
Pedro Nunes / Reuters
Netta Barzilai, la ganadora de Eurovisión por Israel, junto a la cantante de Chipre y segunda clasificada, Eleni Foureira, en la gala del pasado 8 de mayo en Lisboa.

La convocatoria del concurso Eurovisión del año próximo, cuyo anfitrión debe ser el país ganador, Israel, está en duda, ya que varias naciones amenazan con boicotear el evento si se celebra en Jerusalén, según el informativo del Canal 10.

La Unión de Radiodifusión Europea se reunió con el ente público israelí Kan y expresó su preocupación por la posibilidad de que varios países no acudan si el concurso se celebra en Jerusalén, recogía el informativo de la tarde.

Tras su victoria el 13 de mayo, Netta Barzilai dijo al público: "¡El año que viene, en Jerusalén!" (en referencia a una frase tradicional de la diáspora judía, que, tras cualquier celebración, declaraba el anhelo de hacerlo en aquella ciudad próximamente). Y el mensaje de la cantante fue recogido inmediatamente por varios políticos, entre ellos el primer ministro, Benjamín Netanyahu, que insistieron en que el evento se celebre en la Ciudad Santa.

Israel, desde los años 80, sostiene que es su legítima capital, pero la comunidad internacional insiste en que es Tel Aviv, ya que Jerusalén es una ciudad en parte ocupada a los palestinos y cuyo estatus final ha de decidirse en negociaciones entre los dos gobiernos, ya que ambos quieren que sea la capital de su estado.

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AFP/Getty Images
Vista de la Ciudad Vieja de Jerusalén, con la Explanada de las Mezquitas en primer término y el Monte de los Olivos al fondo.

¿En shabat?

Según el informativo del Canal 10, los organizadores temen que Islandia, Irlanda y Suecia boicoteen el concurso por motivos políticos. Pero la organización también compartió su inquietud sobre otras cuestiones relacionadas con la logística y la estructura del concurso.

Después del triunfo de Barzilai, el viceministro de Sanidad, el ultraortodoxo Yaakov Litzman, del partido Judaísmo Unido por la Torá, exigió a la ministra de Cultura, Miri Reguev, que Eurovisión no violara el shabat (día de descanso judío que comienza el viernes al caer el sol y acaba el sábado al anochecer), cuando el concurso se suele celebrar en sábado.

Por otro lado, el ministro de Comunicación israelí, Ayub Kara, dijo en una entrevista en el canal de televisión del congreso, Canal de la Knéset, que le gustaría que participasen también en la próxima convocatoria "la coalición saudí, los países del Golfo, Dubai, Abu Dabi, Túnez, ¿por qué no?, si Australia participa, ¿por qué Líbano no?", dijo el político druso israelí del partido Likud.

Al día siguiente, la organización del festival aconsejó en un tuit a sus fans que no reservasen aún sus billetes de avión puesto que la fecha y lugar no habían sido confirmados. Un alto cargo de la televisión Kan explicó esa reacción del comité organizador de Eurovisión diciendo que teme que el evento se politice, informó Haaretz.

Israel ha ganado el concurso en cuatro ocasiones, en 1978, 1979, 1998 y 2018, y fue anfitrión en dos, 1979 y 1999, en el Centro Internacional de Convenciones en Jerusalén. En el año 80 declinó organizarlo por segunda vez consecutiva por motivos presupuestarios.

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