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19/12/2018 09:49 CET | Actualizado 19/12/2018 11:40 CET

El detenido por la muerte de la joven Laura Luelmo confiesa el crimen

Bernardo Montoya ha explicado cómo y dónde la mató.

Bernardo Montoya ha reconocido que mató a Laura Luelmo. El ya asesino confeso comenzó el interrogatorio sobre la muerte de la profesora de 26 años mintiendo a los agentes de la Guardia Civil, que le tomaron declaración en presencia de su abogado durante largas horas en el cuartel de Valverde del Camino (Huelva), donde permaneció durante toda la jornada de este martes.

Hasta altas horas de la pasada madrugada mantuvo versiones imposibles, contradictorias, en un intento de eludir su responsabilidad sobre el crimen, según fuentes del caso.

Sin embargo, a primera hora de la mañana "ha confesado", señalan fuentes de la investigación citadas por EFE, que aseguran que de su relato se deduce que "no estuvo secuestrada". No han trascendido más detalles de esta confesión, por el momento.

Montoya, de 50 años, ha explicado el cómo y el dónde la mató y por eso ahora ya se va a poder proceder a la reconstrucción del asesinato, que se espera para esta misma tarde. Por ejemplo, informaciones como las de El Periódico de Cataluña, señalan ahora que la mujer no salió a correr en la tarde de su desaparición, sino que cuando su ropa fue localizada se vio que llevaba unos vaqueros, ropa poco apropiada. Habrá que aclarar cómo fueron sus últimas horas con vida. No obstante, "el crimen está completamente esclarecido", defienden fuentes policiales citadas por la Cadena SER.

Según fuentes de la investigación, Montoya fue detenido porque había constancia policial de que quería huir. Aunque había dejado su casa desde la desaparición de la joven, estaba bien localizado. La Guardia Civil confía en que el cuerpo de Laura Luelmo se hallen restos de ADN del sospechoso y está procesando ya indicios que tomó en el lugar en el que apareció el cadáver.

La autopsia practicada al cuerpo de la joven zamorana revela que la causa de la muerte fue un fuerte golpe en la frente. Sus restos siguen en el Instituto Anatómico de Huelva, pues no se descarta que le sean practicadas más pruebas forenses. El fallecimiento se produjo entre el 14 y el 15 de diciembre, esto es, dos o tres días después de su desaparición en El Campillo (Huelva), el pasado miércoles 12.

Ahora los investigadores tendrán que determinar si durante esos días la joven estuvo con vida, retenida en algún lugar, o si, por el contrario, fue arrojada ya muerta a la zona donde fue hallada el lunes a varios kilómetros de la casa donde residía en El Campillo desde principios de mes; allí se había trasladado desde Zamora para hacer una sustitución en el instituto de Nerva, un pueblo cercano.

Fuentes consultadas aseguran a Efe que una de las piezas claves para esclarecer el crimen es también el móvil de la joven que todavía no se ha encontrado, así como el análisis del teléfono del detenido a fin de concluir el posicionamiento de ambos terminales todos esos días.

Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) están al frente de los interrogatorios, con un plazo legal que fija 72 horas de máximo antes de que el detenido deba pasar a disposición de la juez de instrucción número 1 de Valverde del Camino, que ha decretado el secreto de sumario tras asumir la investigación.

Un largo historial

Montoya había salido de la cárcel hace dos meses tras cumplir una pena de dos años y 10 meses por robo con violencia. Previamente había estado en la cárcel por el asesinato de una mujer. En diciembre de 1995 entró en prisión por asesinar a una anciana de 82 años. La Justicia le condenó a 17 años y nueve meses de cárcel por asesinato, allanamiento de morada y obstrucción a la justicia.

En el año 2009 quebrantó un permiso penitenciario y un año después reingresó en prisión de forma voluntaria. En junio de 2015 volvió a entrar en prisión.

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Así era Laura Luelmo.

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