El Benfica-Real Madrid, suspendido unos minutos tras denunciar Vinicius que un rival le llamó "mono"
El enfrentamiento ha tenido lugar tras el gol de Vinicius, cuya celebración ha indignado a los jugadores del Benfica y especialmente a Prestianni, que se le encara y le habla tapándose la boca. "Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia", responde Vini en un comunicado.

El duelo de ida de la repesca de Champions League entre Benfica y Real Madrid ha vivido un momento de tensión extradeportiva que ha obligado a detener el choque.
El partido ha quedado suspendido durante cerca de diez minutos cuando Vinicius Jr ha solicitado la activación del protocolo antirracista tras denunciar que Prestianni, jugador del Benfica, le llamó "mono". "Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia", ha respondido Vini en su Instagram a modo de comunicado.
Los hechos han ocurrido justo después del gol de Vinicius en el minuto 49', un gran tanto que ha celebrado con un baile que el árbitro ha castigado con tarjeta amarilla. El propio Vinicius ha asegurado "no entender" esa tarjeta y tampoco la reacción del árbitro, con "apenas un protocolo mal ejecutado y que no sirvió de nada".
La celebración ha indignado a los jugadores del Benfica y especialmente a Prestianni, que ha ido directo hacia Vinicius para encararse con él. En ese momento se habría producido el insulto denunciado por el delantero del Real Madrid.
Vinicius se ha dirigido en ese instante al árbitro, François Letexier, que ha optado por parar el partido tras activar el protocolo antirracista, mientras los banquillos se enfrentaban, con la intervención tanto del madridista Álvaro Arbeloa como del local José Mourinho, y la situación se complicaba en el césped del Estadio Da Luz.
Transcurridos diez tensos y larguísimos minutos, la normalidad volvió a imperar y el partido pudo reiniciarse, con el marcador 0-1 a favor del Real Madrid. El público portugués no ha dejado de silbar a Vinicius desde la reanudación, pitando en cada acción del delantero brasileño.
El protocolo antirracista de la Champions
En la Champions League, al igual que en el resto de las competiciones UEFA, se aplica un protocolo de tres pasos en situaciones de racismo, que pueden llevar al árbitro a detener el partido y a tomar medidas contra los instigadores.
- Paso 1: detener y avisar
Si el árbitro detecta insultos o conductas racistas (o se lo comunica el cuarto árbitro / delegado UEFA), para el juego. Pide un anuncio por megafonía (en los idiomas de ambos equipos) exigiendo que cesen los insultos y avisando de que el partido puede suspenderse. El partido se reanuda solo después de ese anuncio.
- Paso 2: suspensión temporal
Si, tras reanudarse, continúa el comportamiento racista, el árbitro suspende el partido unos 5–10 minutos y manda a los equipos al vestuario. Se hace un segundo anuncio advirtiendo que, si sigue el racismo, el partido podrá darse por terminado. Durante la pausa el árbitro consulta con delegado UEFA, responsable de seguridad, policía y club sobre la seguridad y los siguientes pasos.
- Paso 3: abandono definitivo
Si, tras el segundo intento, persisten los comportamientos racistas, el árbitro puede abandonar definitivamente el partido como último recurso. El caso pasa después a los órganos disciplinarios de la UEFA, que pueden dar el partido por perdido al club responsable (derrota por incomparecencia), imponer multas, cierres parciales o totales del estadio y vetos a aficionados.
- Sanciones individuales
Cualquier jugador o técnico culpable de conducta racista recibe al menos 10 partidos de sanción o un periodo equivalente.
El comunicado de Vinicius
Terminado el partido y pasada una hora tras el pitido final, Vinicius Jr. dejaba una primera reacción en su Instagram. A modo de comunicado, aseguraba que "los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son", en referencia a las imágenes de Prestianni donde aparece tapándose la boca al dirigirse a él.
"Pero tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar. Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia", prosigue el astro del Real Madrid.
"Recibí tarjeta amarilla por celebrar un gol. Aún sin entender el porqué de eso. Por otro lado, apenas un protocolo mal ejecutado y que no sirvió de nada. No me gusta aparecer en situaciones como esta, más aún después de una gran victoria y cuando los titulares deberían ser sobre el Real Madrid, pero es necesario", concluye.
