El campo y su déjà vu de volver al ministerio entre urgencias: "El Gobierno sabe de nuestra fuerza y debería valorarla"

El campo y su déjà vu de volver al ministerio entre urgencias: "El Gobierno sabe de nuestra fuerza y debería valorarla"

Las principales asociaciones y el ministro de Agricultura celebran este viernes un nuevo encuentro con varios temas urgentes sobre la mesa y en pleno 'despertar' del campo internacional, entre protestas que ya se intuyen en España.

Trabajadores del campo, en una protesta este jueves 1 de febrero en LeónCESAR MANSO vía Getty Images

La primera sensación es clara. "Va a faltar tiempo" para que el campo trate todo lo que tienen que decirle "y escucharle" al ministro de Agricultura, Luis Planas, en la reunión de urgencia de este viernes. 60 minutos, según la convocatoria oficial, "muy poco... y sabiendo que las exposiciones del ministro son extensas, menos aún", expone entre risas Miguel Padilla. Única concesión al desenfado de un sector que llega con muchas demandas.

El secretario general de COAG será uno de los participantes en un encuentro surgido de una petición conjunta entre esta entidad, ASAJA y UPA. La carta llegó el martes al ministerio, entre anuncios de movilizaciones, y en 24 horas ya había convocatoria. "Una buena actitud que valoramos", expone de inicio Montse Cortiñas, vicesecretaria general de UPA y otra de las participantes en la cita que llega con el sector en pie de guerra. En Francia, en Bruselas este mismo jueves y, aún tímidamente, en España, donde empiezan a organizarse marchas de protesta. 

Como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones, las buenas palabras iniciales no disimulan la desconfianza del sector. Al orden del día regresan cuestiones que llevan tiempo sonando. Descompensación entre precios de producción y venta al público, sequía, asfixia legislativa y burocrática frente a la laxitud ante terceros países, cambio del modelo productivo... 

"Y ese es el problema, que llevamos mucho tiempo hablando de esto, sin soluciones apenas", apunta Padilla. Idea a la que se suma Cortiñas, para quien "lo que se está viendo en Europa, esa desafección internacional contra las administraciones, debería hacer reflexionar a los gobiernos, empezando por el nuestro. Hay que escuchar al sector y actuar". 

No se puede permitir la hipocresía en la UE de exigirnos mil y una normas y no exigírselas a los productos que vienen de fuera
Miguel Padilla, secretario general de COAG

En paralelo a ASAJA, todos denuncian la desatención al campo en numerosos campos, pero esencialmente en uno, que ha llevado a agricultores europeos a plantar sus tractores en el corazón de la UE, la "asfixiante legislación ambiental, hecha sin escucharnos y en nuestra contra", denuncia la vicesecretaria general de UPA.

Sin dejar de mirar a futuras manifestaciones, insiste en defender lo que llama "la fuerza de nuestra capacidad negociadora". "Lo que ahora se ve en Francia está dando pie a firmar cosas que aquí logramos hace tiempo, como ayudas por inundaciones [...] El Gobierno sabe de nuestra fuerza y que nuestras presiones han ayudado a sobrellevar mejor algunas crisis, así que debería valorarlo".

Desde ASAJA, por contra, no son tan optimistas. Sin respuesta desde su oficina central, El HuffPost sí ha podido conocer la opinión de su división de Sevilla, una de las más relevantes a nivel territorial. Advierten de que "el movimiento que iniciamos antes de la pandemia aquí es el que ahora ha calado ahora en Europa y ya está viniendo de vuelta a España como un búmeran".

Esta fuente territorial explica que el sentimiento interno de la entidad es "acudir a la reunión por educación, pero sin esperanza", porque "lo que el ministro no ha hecho en cuatro años no lo va a hacer en un fin de semana". Por ello se agarran a las protestas que ya empiezan a organizarse en España. "De aquí queremos que salgan acciones concretas e intentaremos que estén lo más coordinadas posibles". El resto de asociaciones no son menos y avanzan en la redacción de un calendario que podría frenarse o acelerarse en función del resultado de este viernes.

A las 10:30 arranca la cita, con varias reclamaciones concretas "dentro de lo difícil que es plantear temas en una hora", matiza Cortiñas. Por ejemplo, avanzar en la ley de la cadena alimentaria. "Es una buena medida e incluso en Europa ya se oye a colectivos reclamar algo parecido, pero también es una ley que sigue en pañales y que debemos reforzarla vía gobierno y comunidades", apunta. Considera que 'hoy' "no está llegando a todos los sectores", poniendo un ejemplo claro, el limón. "Al productor no le sale a cuenta recogerlo viendo costes e ingresos, mientras en los supermercados el precio no baja".

Esa desafección internacional contra las administraciones, debería hacer reflexionar a los gobiernos, empezando por el nuestro
Montse Cortiñas, vicesecretaria general de UPA

Miguel Padilla ahonda en este y otros casos. "Lo del limón es flagrante; el productor recibe 15-20 céntimos por kilo y tú lo compras a 1,5 euros... Pero hay más". Cita, por ejemplo, "hortalizas como el brócoli o la coliflor, que últimamente han caído a precios ruinosos". Una situación "insostenible" que muchas veces tiene que denunciar el propio productor, sin resultado en la mayor parte de las ocasiones.

"Tiene que haber una intervención de oficio más fuerte de las autoridades para vigilar que no se produzca por debajo de costes. Porque las denuncias de los productores existen y deben hacerse, pero son insuficientes", lamenta el responsable de COAG. Insiste en la necesidad de que sea un organismo el que vigile este asunto actividad por actividad, y plantea la AICA (Agencia de información y control alimentarios) para garantizar un "paraguas legal que cubra a los agricultores". 

"Muchos de los que denuncian la producción a pérdidas se arriesgan a perder los contratos con sus proveedores, y esto no se lo pueden permitir", remata.

Lo que el ministro no ha hecho en cuatro años no lo va a hacer en un fin de semana
Fuentes de ASAJA Sevilla

No es mejor la situación que afronta la ganadería. Porque si la severidad de la sequía se está llevando cultivos, también está diezmando el ganado español. No es el único mal que azota al sector. Desde UPA insisten en que "la rigidez de las normas y sus exigencias hacen mucho daño al pequeño ganadero y a la vez fortalecen a las grandes explotaciones".

"Hay que actuar y corregirlo con una ley de Agricultura Familiar -que incluya la parte ganadera- porque nos va la soberanía alimentaria en ello; competimos en condiciones de desigualdad frente a grandes explotaciones, que actuan con mucha más laxitud", lamenta. Lo hace enlazándolo con otro elemento central de las quejas de miles de trabajadores del campo, las conocidas como 'cláusulas espejo'. Según estas, los acuerdos de la UE con terceros países se moverían en las mismas exigencias comerciales, sanitarias y legales que a nivel intracomunitario. Cosa que, en la práctica no ocurre. Directamente, Miguel Padilla habla de "competencia desleal".

Indignado, promete insistirle al ministro en que "no se puede permitir la hipocresía en la UE de exigirnos mil y una normas y no exigírselas a los productos que vienen de fuera". La reunión se celebrará mientras Bruselas ultima los detalles de un nuevo acuerdo Mercosur, que considera "supondría otro fuerte golpe al vacuno europeo en favor de países como Argentina o Brasil". 

Un golpe que el campo quiere que sea el ministro quien lo dé en Bruselas, porque, remata Padilla, "esto no es sólo tarea de España, pero también es tarea de España".

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Miguel Fernández Molina (Sabiote, Jaén, 1987) es periodista licenciado por la UCM. Trabajó ocho años en el medio digital 'Mundotoro' antes de llegar a 'El HuffPost', donde ejerce de responsable de cierre y escribe sobre deporte, internacional y política, entre otros campos.