POLÍTICA
03/06/2020 18:55 CEST | Actualizado 03/06/2020 19:15 CEST

El giro de ERC: por qué los independentistas vuelven a alinearse con el Gobierno

Los republicanos cambian de estrategia y se apuntan a arañar concesiones del Gobierno, como Cs y Bildu.

EFE/CHEMA MOYA
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, este miércoles en el debate de la sexta prórroga del estado de alarma

Esquerra Republicana ha vuelto a alinearse con el Gobierno este miércoles en el Congreso. Los republicanos se han abstenido en la votación de la sexta y, previsiblemente, última prórroga del estado de alarma después de votar en contra en las dos últimas; las mismas que salvaron Ciudadanos y el PNV votando a favor.

Los republicanos, que no han dicho ‘sí’ a ninguna de las prórrogas, han cambiado de estrategia y se han lanzado a la búsqueda de acuerdos con dos objetivos: arañar concesiones, con las elecciones catalanas acercándose, y alejar al PSOE de la derecha que, según ellos, representa el coqueteo de Pedro Sánchez con Inés Arrimadas.

Gabriel Rufián tomó nota del acuerdo que firmaron Adriana Lastra y Pablo Echenique con EH Bildu para sacar adelante la última prórroga, que recogía la derogación ”íntegra” de la reforma laboral de 2012 a cambio de no obstaculizar la votación. Ese acuerdo ha desplazado al PNV como ‘único’ partido que defiende los intereses de los vascos en Madrid justo cuando las elecciones en Euskadi están a la vista (12 de julio).

El portavoz de ERC también ha visto los réditos de la estrategia de auxilio de Cs, que robó protagonismo al PP, y que arrancó al Gobierno medidas que ya pedía Pablo Casado, como desvincular los ERTE y las ayudas a los autónomos y a las pequeñas empresas del estado de alarma. 

La presencia de los de Arrimadas ha abierto una competición para ver qué grupo saca mayor provecho de la necesidad del Ejecutivo

Los naranjas han sabido capitalizar sus acuerdos con el Gobierno. La mayoría de la investidura, que aupó a Sánchez a La Moncloa, quedó en el aire las últimas semanas tras la salida de ERC y la entrada de Cs en el juego de equilibrios que han mantenido con vida el estado de alarma. La presencia de los de Arrimadas ha abierto una competición para ver qué grupo saca mayor provecho de la necesidad del Ejecutivo.

Los republicanos han dicho basta y se han subido al mismo carro, aunque han advertido que ellos no son socios del Gobierno. Pedro Sánchez anunció el sábado que las comunidades que se encuentren en fase 3 gestionarán la culminación de la desescalada; así como el desembarco en la nueva normalidad. Está recogido en el tercer punto del acuerdo entre ERC y Moncloa para la abstención de los 13 independentistas que se firmó el mismo sábado.

Ese acuerdo también ha arrancado al Ejecutivo el compromiso de que impulsará “la participación de las CCAA en la gestión de fondos” europeos. Rufián se ha subido este miércoles a la tribuna y ha metido presión a Unidas Podemos para que mantenga al PSOE cerca la mayoría parlamentaria que armó la coalición.

ERC puede presentarse ahora en Cataluña como responsable de que serán las comunidades las que gestionen parte del dinero de Bruselas y la propia desescalada

Sánchez ha agradecido “la abstención constructiva” de Rufián. Y ha tildado de útiles y necesarias las medidas que su Gobierno ha cerrcado con los republicanos.

ERC puede presentarse ahora en Cataluña como responsable no solo de que serán las comunidades las que gestionen parte del dinero de Bruselas y la propia desescalada, sino como responsable de mantener al PSOE y a Unidas Podemos sentados en la mesa de diálogo entre Moncloa y ‘Govern’.

De esta manera, los republicanos ponen en un aprieto a su socio de Gobierno en Barcelona, Junts, del que se alejan cada vez más. Este miércoles los portavoces de ambos partidos se han enzarzado en el Congreso. Rufián ha cargado contra quienes comparan su apoyo al Gobierno con el apoyo del expresidente Jordi Pujol al PP. “Pujol no era ni independentista ni de izquierdas”, ha dicho. Laura Borràs, de Junts, ha dicho que las fuerzas independentistas deben colaborar y “no molestarse”.

El propio portavoz de ERC ha agradecido a Sánchez la defensa que el presidente del Gobierno ha hecho de la mesa de diálogo. “Espero que se pueda recuperar en julio”, ha espetado el dirigente independentista.

Rufián ha recordado a Ciudadanos que la mesa no se cae, aunque lo llegara a decir el partido naranja, obligando al Gobierno a desmentir que su acuerdo los de Inés Arrimadas contemplara el fin de las conversaciones con la Generalitat. El portavoz naranja, Edmundo Bal, ha sacado pecho de que su partido no pone “condiciones políticas” a Sánchez para respaldar la alarma.

“Se ayuda con las medidas que ha arrancado Ciudadanos al Gobierno, no con la mesa, la mesa y la mesa”, ha reprochado Bal a Rufián. De nuevo, en cuanto aparece el conflicto catalán los naranjas se desentienden del Gobierno. Y la mesa de diálogo sigue siendo un obstáculo importante para ellos y para entenderse con el Ejecutivo de Sánchez.

Por eso, Cs ha centrado en esta ocasión el acuerdo en mediadas económicas con un plan de reactivación del sector turístico (restauración, hoteles y actividades turísticas) como piedra angular.

Una aparente contradicción

Los naranjas, en su acuerdo con Sánchez, también han arrancado al Gobierno la responsabilidad de que las medidas de la última prórroga del estado de alarma “contenga medidas de respuesta a la emergencia sanitaria iguales en toda España”.

El PNV, que ha avanzado el ‘sí’ a la sexta prórroga, ha advertido una contradicción. Los jeltzales, sin embargo, fían la transición desde la fase 3 hacia la nueva normalidad al articulado del boletín que recoge la última prórroga. Mientras, Ciudadanos y ERC empiezan a chocar en la órbita del Gobierno. Y Rufián se lo afea a Podemos: “Si no nos ayudan a apartar al PSOE de la derecha, las consecuencias las pagaremos todos”.

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