La ministra de Justicia no cierra la puerta a retocar la ley del 'sólo sí es sí'

La ministra de Justicia no cierra la puerta a retocar la ley del 'sólo sí es sí'

Pilar Llop pide tiempo para analizar la sentencia del Supremo pero sale en defensa de la ley.

La ministra de Justicia, Pilar Llop, ha defendido la idoneidad de la ley del ‘sólo sí es sí’, que considera que es una norma que “va más allá de los aspectos positivos” y que es “protectora de las víctimas”.

Llop se ha pronunciado así tras ser preguntada por la sentencia del Tribunal Supremo que aumenta las condenas a dos jugadores del Arandina pero que reconoce que las penas serían mayores si no se aplicase la ley del ‘sólo sí es sí’. La Fiscalía pedía diez años de prisión y el Alto Tribunal ha sentenciado nueve años.

“Sería imprudente aventurar cualquier tipo de actuación del Gobierno sin analizar lo que dice el Alto Tribunal”, ha dicho Llop en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al ser preguntada por si, tras este fallo, el Ejecutivo se plantea retocar la norma.

“Vamos a ver lo que ha dicho el Supremo y lo vamos a analizar detenidamente”, ha respondido en otra ocasión al ser insistida por lo mismo.

Sería imprudente aventurar cualquier tipo de actuación del Gobierno sin analizar lo que dice el Alto Tribunal
Pilar Llop, ministra de Justicia, sobre la ley del 'sólo sí es sí'.

Pese a todo, la titular de Justicia ha hecho una encendida defensa de la ley, poniendo en valor que “cambia todo un modelo de política criminal sobre los delitos contra la libertad sexual al entender que todo pivota sobre el consentimiento”.

Hecho que, según ha explicado Llop, ha hecho que se estire “el arco” de penas, al incluir lo que no es violento o intimidatorio dentro de la agresión sexual. La ministra ha recordado que antes “los delitos que se cometían sobre personas privadas de sentido, aunque hubiera habido acceso carnal, se consideraban abusos”. “Ahora son agresiones sexuales”, ha valorado.

También ha querido recalcar cómo han mejorado las indemnizaciones a las víctimas de estos delitos al reconocer el “daño social” que sufren así como la “pérdida de oportunidades en educación o empleo”.

Llop ha recordado que el modelo que sigue la nueva norma se aplica en otros países de Europa.