Los elefantes en la habitación del reencuentro de Juan Carlos I con Felipe VI y Sofía

El rey emérito regresa a Zarzuela para verse con su hijo y su esposa casi dos años después de marcharse de España.
Felipe VI, Juan Carlos I y Sofía.
Felipe VI, Juan Carlos I y Sofía.
Paolo Blocco via Getty Images

Cuando el rey emérito, Juan Carlos I, pise Madrid este lunes, ya no podrá regatear más. Tras un fin de semana de paseos en barco, el ex jefe del Estado se tendrá que ver las caras con su hijo, el rey Felipe VI, y con su mujer, la reina emérita Sofía.

Casi dos años después de marcharse a Abu Dabi por las informaciones sobre sus escándalos financieros, el emérito ha vuelto a España y sólo pisará la Zarzuela para pasar un tiempo ‘en familia’ con su hijo y su esposa, tal y como ha informado la Casa Real.

Será, eso sí, un breve encuentro, ya que Juan Carlos I no dormirá en Madrid, sino que se marchará de vuelta a Abu Dabi este mismo lunes.

Apenas unas horas en las que volverá a encontrarse con Felipe VI, su hijo, el hombre que le sucedió en el trono en 2014.

Será el primer cara a cara del que se tenga constancia entre el rey emérito y el actual monarca, que ha tenido que gestionar los escándalos de su padre para defender la institución que ahora lidera.

Y lo ha hecho a costa de los disgustos que pudiera ocasionarle a su padre, como cuando en marzo de 2020 renunció a la herencia que pudiera recibir de él y le retiró la asignación.

Algo que sucedió antes de que Juan Carlos I pusiera tierra de por medio en agosto de ese mismo año, según el periodista José Antonio Zarzalejos, en un acuerdo entre el emérito y el actual rey, que pactaron su marcha “indefinida” de España.

“Aquí no molesto a la Corona”, explicó el propio emérito a la escritora francesa Laurence Debray en un libro cuyo contenido se dio a conocer en septiembre de 2021.

Desde que comenzaran los escándalos y más aún tras la marcha de Juan Carlos I, Felipe VI ha tratado de poner distancia con el reinado de su padre.

“Felipe VI y Juan Carlos I volverán a verse tras casi dos años en los que el actual rey ha tratado de marcar distancia con el reinado de su padre, apostando por una mayor transparencia”

Por un lado, ha buscado dar una imagen de mayor transparencia de la monarquía, como cuando en diciembre de 2020 la Casa Real comenzó a emprender una “hoja de ruta de renovación” con el fin de hacer la Corona una institución más ejemplar.

Esa hoja de ruta se plasmó en un decreto aprobado dos años después por el Gobierno que reforma la estructura y el funcionamiento de la Casa del Rey y que tiene como principal novedad que la fiscalización de las cuentas de la Casa Real se realice por parte del Tribunal de Cuentas en lugar de que sean auditados por la Intervención General del Estado, como ocurría desde 2015.

A esto se suma los mensajes que ha ido dando el actual monarca sobre la corrupción, destacando especialmente el de la Navidad de 2020, la primera sin su padre en España, cuando dijo que “los principios morales y éticos” que los ciudadanos reclaman “obligan a todos sin excepciones” y están “por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares”.

Y por otro, Felipe VI ha tratado de recuperar la imagen pública de la institución, mostrando un perfil muy activo, sobre todo en lo más duro de la pandemia, cuando se recorrió numerosas localidades de todo el país mostrando el apoyo de la monarquía a los distintos sectores económicos y sociales.

Cara a cara con Sofía

Pero la reunión familiar de Juan Carlos I no se circunscribirá sólo al encuentro con su hijo. Según la Casa Real, el emérito también se verá con Sofía, su mujer, la reina emérita y madre del actual jefe del Estado.

Un encuentro que llegará pocos días después de que se cumplieran 60 años de su matrimonio, que en los últimos años ha pasado por sus peores momentos.

Los rumores sobre los supuestos romances del entonces rey durante los años 90 (Marta Gayá, Bárbara Rey...) se hicieron realidad palpable - y sobre todo publicable- en 2012, cuando el emérito se rompió la cadera durante un viaje a Botsuana al que había acudido a cazar elefantes mientras el país vivía una terrible crisis económica.

Un viaje en el que no estaba con la reina Sofía, que se encontraba en Atenas celebrando la pascua ortodoxa, pero en el que el emérito tampoco estaba solo. Se encontraba con Corinna Larsen, una aristócrata alemana a la que había conocido en 2004 con la que mantuvo una relación desde 2006 hasta principios de 2015. Relación que, según los periodistas sabedores del asunto, Sofía conocía desde antes de que se hiciera pública.

Tras la abdicación de Juan Carlos I en 2014, la relación entre ambos no ha mejorado, lo que se demuestra en el hecho de que la reina emérita no haya ido ni una sola vez a visitar a su marido, algo que sí han hecho sus hijas y sus nietos.

Lunes de reencuentro familiar en Zarzuela con una gran incógnita en el aire: ¿veremos esta fotografía con los miembros de la familia que faltan?

1968

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