Opciones de financiación para particulares: ¿cuál es la mejor alternativa?

Opciones de financiación para particulares: ¿cuál es la mejor alternativa?

Es fundamental tener conocimiento sobre las diferentes posibilidades para particulares, además de conocer los pros y los contras.

Opciones de financiación.
Opciones de financiación.EL HUFFPOST

Hay muchas razones que podrían motivar a un particular a buscar diferentes opciones de financiación. Podríamos necesitar algo de efectivo extra para adquirir un coche, para comprar una casa, para pagar una deuda o para montar un negocio y convertirnos en emprendedores.

Con independencia de cuál sea el motivo, es fundamental tener conocimiento sobre las diferentes opciones de financiación para particulares, además de conocer los pros y los contras. Solo de esta manera podemos elegir la opción que más nos convenga.

A lo largo de este artículo vamos a hacer un repaso a las opciones de financiación más interesantes:

1. Préstamos entre particulares sin intereses. Son préstamos que se organizan entre familiares y amigos. Un ejemplo muy habitual sería el de un hijo que pide a sus padres el dinero para pagar la entrada de una casa. En contra de lo que se puede pensar, este préstamo no se puede llevar a cabo sin más, sino que habrá que formalizarlo para evitar problemas con hacienda. En concreto, lo que se puede hacer es un préstamo entre particulares sin intereses.

Entre algunos de los detalles que se deben indicar en este documento, destacamos el plazo de devolución. Debe ser realista para evitar cualquier requerimiento por parte de la hacienda pública. Es la mejor opción de financiación, pero no siempre es posible.

2. Préstamo bancario. Los préstamos bancarios suponen una de las opciones más sencillas para que un autónomo se financie. Eso sí, dependiendo del banco del que estemos hablando y del producto, las condiciones pueden ser muy diferentes. Es recomendable elegir un banco que sea digno de nuestra confianza, con una dilatada experiencia y un alto índice de satisfacción por parte de los usuarios, como es el caso del Bank Norwegian. Además, habrá que leer con especial atención la letra pequeña y asegurarse de comprender todas las condiciones antes de aceptar nada.

3. Financiación a través del comercio. Esta financiación es más común de lo que parece y seguramente la hemos utilizado en alguna ocasión. La conocemos popularmente como pagar a plazos un producto. Se trata de un préstamo que gestionará el vendedor directamente con la entidad bancaria y se lo ofrecerá al cliente.

Es bastante habitual que las condiciones de este tipo de financiación sean mejores que las que ofrecen los bancos, aunque no siempre es así. Muchos compradores se han visto estafados por unas condiciones abusivas o por una letra pequeña demasiado enrevesada como para que la entienda el usuario común.

4. Microcréditos. Pueden ser concedidos por los bancos, aunque lo más habitual es recurrir a empresas especializadas en ellos. Se caracterizan por no necesitar de muchos requisitos: por ejemplo, no será necesario contar con un aval y tan solo suele hacer falta acreditar que se está percibiendo una fuente de ingresos regular —con una nómina puede bastar, pero hay otras opciones si no se está trabajando—.

La gran ventaja de estos créditos es su rapidez —por eso se les conoce como créditos rápidos—, y es que se pueden llegar a conseguir en el mismo momento de la tramitación, con un tiempo de espera muy reducido. El problema son los intereses, ya que resultan mucho más elevados que los asociados a los préstamos bancarios.

5. Crowdfunding. Este es uno de los tipos de financiación más habituales. Se lleva a cabo de forma online y colectiva. En esta modalidad existe un determinado tipo de proyecto que saldrá adelante tan solo si llega a una determinada cantidad de donaciones por medio de participantes. A cambio, recibirán una recompensa —podríamos estar hablando de un prototipo—.

Si no se llega a la cantidad mínima requerida para iniciar el proyecto, el dinero debería ser devuelto a los participantes.

6. Business Angels. Son personas que tienen capacidad económica para emprender y habilidades para hacerlo. Por lo general, se centran en empresas de reciente creación o en aquellas que se encuentren en sus primeras etapas. Se encargan de estudiar el mercado para buscar oportunidades y decidir si invierten o no en ellas. Sin embargo, hay que considerar que es posible que una de las condiciones de estos Business Angels sea tomar algún tipo de decisión en la empresa, aunque sea como supervisor.

7. Renting y Leasing. Estamos hablando de métodos de financiación algo peculiares, pero lo cierto es que te pueden ayudar a ahorrar bastante dinero. En esencia, se centran en el alquiler de equipos y materiales que podemos necesitar para llevar a cabo un proyecto.

La principal diferencia que existe entre el leasing y el renting es que este primero ofrece la opción a compra, mientras que el segundo, no. Sin embargo, también estará añadido el mantenimiento en el coste.

Estas son las principales opciones de financiación que el particular tiene a su disposición.