Qué dice el protocolo sobre cuándo llevar corbata y qué alternativas apropiadas existen

Pedro Sánchez ha pedido a los ministros que prescindan de ella cuando no sea necesario usarla para contribuir al ahorro de energía.
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el tradicional balance del curso político antes del parón de las vacaciones este viernes.
Chema Moya / EFE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el tradicional balance del curso político antes del parón de las vacaciones este viernes.

Pedro Sánchez ha predicado con el ejemplo al aparecer descorbatado este viernes, en su tradicional balance anual del curso político. Durante su comparecencia ha recalcado que “podemos todos ahorrar desde el punto de vista energético”, por lo que ha pedido a sus ministros y responsables públicos que prescindan de este complemento cuando no sea necesario, medida que el presidente del Gobierno desaría que se hiciera extensible al sector privado.

Rápidamente en Twitter se han vertido todo tipo de opiniones, tanto a favor como en contra, sobre este asunto estilístico que no es nuevo. En 2011 ya José Bono, entonces presidente del Congreso, pidió a sus señorías que la llevaran después de que el ministro de Industria, Miguel Sebastián —sin ella puesta—, argumentara que no era una medida ni suya ni novedosa.

“La idea de quitarse la corbata no es de este ministro, sino de un Gobierno conservador, el de Japón en 2005”, aseguró Sebastián, antes de citar que el Ejecutivo (también conservador) de Portugal había hecho lo mismo. “Por cada grado que elevamos la temperatura y reducimos el aire acondicionado se ahorra un 7%”, justificó.

No convenció a Bono, que agradeció a los diputados encorbatados que la llevaran: “Así me ayudan a poder mantener la disciplina de vestido con los ujieres, que están con chaqueta y corbata obligadamente”.

¿Qué dice el protocolo sobre el uso de este accesorio tradicionalmente masculino? ¿Choca la propuesta de Sánchez con las reglas de etiqueta? “Cuando se habla de etiqueta estamos hablando de eventos solemnes, sobre todo. Tenemos diferentes tipos de etiqueta y luego en el ámbito empresarial y social esas normas se extrapolan un poquito”, distingue Margarita Murillo, directora de la consultoría y asesoría Galicia Protocolo. “La etiqueta en el ámbito social y empresarial está vinculada a la palabra corrección”, agrega.

“Yo soy una gran defensora de que el protocolo tiene que evolucionar con los tiempos; no nos vestimos ahora igual que en la Edad Media o que a principios de siglo”, opina. Como expone, los códigos de etiqueta se van modificando con el tiempo, pero “de forma mucho más lenta que las modas”.

“Yo soy una gran defensora de que el protocolo tiene que evolucionar con los tiempos; no nos vestimos ahora igual que en la Edad Media”

Pone como ejemplo que “en los años 80 un hombre que iba a trabajar llevaba traje de chaqueta, era impensable que no lo hiciera”, y las mujeres también tenían que encajar en ciertos cánones, como llevar tacón o la falda a la altura de la rodilla: “Incluso hubo una época en la que estaba mal visto que llevasen pantalones”.

“Hace unos años se hablaba más de relajación de la etiqueta, creo que en estos momentos de lo que estamos hablando es de una modificación de la etiqueta, de lo que se considera correcto”, señala sobre el asunto de la corbata.

“El tema del clima es algo que nos afecta directamente, el protocolo no puede ser ajeno a la sostenibilidad. Creo que es uno de los argumentos que acaba de defender el presidente, el ahorro energético porque, evidentemente, cuanta más ropa llevas encima más incómodo estás si las temperaturas son altas y supone un coste mayor, porque hay que poner aires acondicionados”, valora.

“El tema del clima es algo que nos afecta directamente, el protocolo no puede ser ajeno a la sostenibilidad”

Sí recuerda que en actos oficiales e institucionales, así como en eventos de gala “hay que ser un poquito más rígidos y estrictos y cumplir un poquito más las normas de etiqueta que todavía están vigentes”. Ahí es la invitación la que marca el tipo de ropa que hay que llevar, como por ejemplo ir de gala o de traje oscuro. “Y un traje oscuro a día de hoy, en protocolo, sigue significando llevar traje de corbata”, puntualiza.

Sobre cómo pueden ir apropiadamente vestidos los hombres en el caso de que decidan quitarse la corbata, una buena opción puede ser ir con camisa con el primer botón desabrochado —la opción de Sánchez este viernes—.

Murillo apunta otra variación: “En nuestra empresa, que atendemos consultas de etiqueta en estos meses de calor, la recomendación que estamos dando es para evitar llevar chaqueta a eventos sociales como pueden ser bodas es utilizar camisas estilo mao, guayaberas... A ese tipo de camisas no les corresponde una chaqueta”.