UGT exige un salario mínimo de 1.200 euros y advierte a la patronal: "Habrá movilizaciones"

Pepe Álvarez explica que "si la CEOE no sale del atasco" las protestas sociales comenzarán en septiembre y agradece la "sensibilidad especial" de Yolanda Díaz.
|
El secretario general de UGT, Pepe Alvarez, en una imagen de archivo.
El secretario general de UGT, Pepe Alvarez, en una imagen de archivo.
Alberto Ortega/Europa Press via Getty Images

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha anunciado la convocatoria de movilizaciones “de manera inminente”, antes de que acabe el mes de septiembre, si la CEOE no cambia de postura ante la negociación de los convenios colectivos, que actualmente se encuentran en una “situación de atasco”.

Así se ha pronunciado Álvarez en una entrevista en la Cadena SER, en la que ha detallado que esos convenios “no se acuerdan, no se firman”, y por ello “si la CEOE no cambia nos va a llevar a un proceso de movilizaciones como está ocurriendo en otros países europeos”.

Algunas de esas movilizaciones se desarrollarán en los ámbitos territoriales y otras a nivel estatal, depende de los sectores, ha explicado el secretario general de UGT, quien ha dejado claro que su sindicato y CCOO ya llevan tiempo trabajando en ellas y se van a poner en marcha antes de que acabe septiembre.

Preguntado por la última vez que habló con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha dicho que fue a finales de junio, pero ha querido insistir en que ese no es el problema, sino que “la patronal debe ser consciente de que hace falta ese acuerdo en estos momentos.

Demanda de pacto salarial y subida del SMI

La única manera de desatascar esta situación, a su juicio, es con un pacto de salarios, ya que el pacto de rentas del que tanto se ha hablado “se ha ido construyendo con las medidas que ha ido tomando el Gobierno”, aunque hay algunas que se deben retomar.

Una de ellas es la creación de un fondo de rescate de las hipotecas, ya que el euríbor está creciendo y es razonable que el estado pueda ayudar con créditos o subvenciones a las familias que no pueden hacer frente al pago de las hipotecas, con el objetivo de que no comience “otra crisis hipotecaria”.

Por otra parte, ha reiterado que subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.049 euros es “quedarse muy corto” y ha apostado por redondearlo a 1.100, ya que el IPC está “desbocado” y las personas que menos tienen no pueden seguir perdiendo poder adquisitivo.

Agradece la “sensibilidad especial” de Yolanda Díaz

Respecto a las palabras de ayer de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, sobre el SMI ha dicho que muestra una “sensibilidad especial”. En este sentido, la también vicepresidenta segunda del Gobierno se mostró a favor de las demandas sindicales.

“Vamos a subir el SMI y le pediría a la CEOE a que se comprometa con su país”, ha zanjado Díaz, quien ha expresado su apoyo a las “movilizaciones sindicales frente a la patronal española”.

Asimismo, Díaz defendió subir el SMI “más allá de la senda del 60%, lo que es evidente es que tenemos que ser conscientes de la situación que estamos viviendo”, en referencia a la espiral inflacionista derivada de la crisis energética y la invasión rusa en Ucrania.