Esta es la mujer detrás de la robustez económica a las sanciones rusas

Esta es la mujer detrás de la robustez económica a las sanciones rusas

Elvira Nabiullina, la presidenta del Banco Central de Rusia, desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la economía rusa en tiempo de guerra.

Elvira Nabiullina, presidenta del Banco Central de Rusia.Getty Images

La economía de Rusia ha capeado durante los más de dos años desde el inicio de la guerra en Ucrania desatada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en medio de las sanciones occidentales. Detrás de la resiliencia económica rusa está Elvira Nabiullina, la presidenta del Banco Central de Rusia, que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la economía rusa en tiempo de guerra. 

"Nabiullina ha sido muy eficaz a la hora de estabilizar la economía rusa, a pesar de la enorme presión económica de las sanciones", ha dicho al medio Business Insider Daniel McDowell, profesor de la Universidad de Syracuse que se especializa en economía política internacional. En concreto, atribuye su eficacia a los controles de capital, la política monetaria para estabilizar el rublo y su decisión de alejar a Rusia del uso de monedas occidentales en el comercio internacional.

"Si bien el nivel de vida en Rusia ha disminuido debido a las sanciones, las condiciones probablemente serían mucho peores si no fuera por sus astutas decisiones", ha destacado McDowell. Y ha agregado: "Creo que es justo decir que ella está escribiendo el manual sobre cómo responder a la presión de las sanciones externas".

Aunque algunos expertos han dado créido a Nabiullina por su papel en el apuntalamiento de la economía rusa, su papel en el apoyo al régimen de Putin es visto como una traición por algunos economistas y analistas financieros. Hace solo unos años la presidenta del Banco Central de Rusia era vista como una liberal y la élite de Bruselas parecía considerarla una de los suyos, según ha destacado Business Insider. 

En 2018, Christine Lagarde, entonces directora del Fondo Monetario Internacional, elogió a Nabiullina, una compañera amante de la ópera, como una responsable de políticas que "puede hacer que la banca central 'cante'". Ahora, Nabiullina, de 60 años, es tan rechazada en Occidente como el propio Putin y ha sido sancionada por Estados Unidos y Reino Unido.

Nabiullina es originaria de la ciudad industrial de Ufa, en Rusia central, y nació en una familia de etnia tártara, un grupo minoritario en Rusia. Su padre era conductor y su madre trabajaba en una fábrica. Al crecer en la década de 1970, estudió francés, disfrutó de la música clásica y leyó clásicos de la talla de León Tolstoi, Fyodor Dostoievski y Franz Kafka, según una declaración de su marido, Yaroslav Kuzminov, en 2013 recogida por Bloomberg .

Nabiullina conoció a Kuzminov, el fundador de la Escuela Superior de Economía, una prestigiosa institución, en la década de 1980, cuando él enseñaba en la Universidad Estatal de Moscú, donde ella estudiaba economía y tienen un hijo -ya adulto- en común. 

En 1991 trabajó como economista en la Junta de la Unión Científica e Industrial de la URSS, según su biografía oficial. En 1994 se incorporó al departamento de reformas del Ministerio de Economía ruso. Cuatro años después dejó el servicio público y se reincorporó en el 2000 como primera vicepresidenta de Herman Gref, actual director general del gigante bancario ruso Sberbank, que entonces era ministro de Economía de Rusia. 

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En 2003 dejó el puesto para trabajar en un grupo de expertos, pero Putin la invitó a reemplazar a Gref como ministra de Economía en 2007. Esto marcó un punto de inflexión en su carrera, que consolidó su papel de liderazgo en 2013, cuando Putin la nombó jefa del Banco Central de Rusia.