Un economista avisa en 'Le Monde' tras Ceuta: Marruecos no necesita otro plan de desarrollo, sino un nuevo contrato social
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Un economista avisa en 'Le Monde' tras Ceuta: Marruecos no necesita otro plan de desarrollo, sino un nuevo contrato social

Los miles y miles de jóvenes "no huían de la guerra, de un estado fallido ni de una catástrofe humanitaria", señala Jamal Bouoiyour.

Jóvenes marroquíes, hacinados en el suelo tras la entrada ilegal masiva en CeutaEuropa Press via Getty Images

La oleada migratoria hacia Ceuta de 72.000 personas procedentes de Marruecos sigue coleando en la prensa mundial. Casi una semana después de vivirse los peores momentos en la ciudad autónoma española, las urgencias informativas han dejado paso a los análisis y a las columnas de opinión de expertos de muchas clases. Porque el asunto trasciende lo político para alcanzar dimensiones sociales, económicas, globales y por supuesto humanitarias.

Con ese enfoque multidisciplinar, El economista Jamal Bouoiyour ha escrito un artículo en Le Monde para alertar de lo que puede venir tas la crisis de Ceuta y tratar de dar respuesta a los muchos por qués tras un viaje de miles y miles de personas "que no huían de la guerra, de un estado fallido ni de una catástrofe humanitaria". Lo hacían, a juicio de este economista, "de un país estable y en crecimiento, elogiado por su desempeño económico".

Para Bouoiyour, las explicaciones ofrecidas a los dos lados de la frontera, culpando principalmente a las mafias, "arrojan luz sobre el estallido de la crisis [pero] no explican su causa fundamental", que exige mirar más allá, como hacía nuestro compañero Héctor Juanatey en este artículo.

Para el articulista de Le Monde, los jóvenes llegados a Ceuta "no se limitaron a elegir el exilio, votaron con los pies", un concepto sobre el que sitúa "la paradoja marroquí". Ante un cuadro macroeconómico favorable para el régimen de Mohamed VI y una colección de éxitos publicitados por todo el país, este contexto "no se traduce en una sensación de progreso".

El economista enumera las razones del fracaso social de Marruecos. El desempleo sigue siendo alto, "especialmente entre jóvenes, mujeres y los licenciados universitarios"; las desigualdades territoriales; los focos de pobreza siguen arraigados y la movilidad social está estancada. Lo detalla con un dato: "Para 2025, más de 400 000 jóvenes habían alcanzado la edad laboral, pero casi 230 000 ni siquiera habían entrado en el mercado laboral".

En otras palabras, "el crecimiento sigue generando riqueza, pero cada vez genera menos futuro" en Marruecos, por lo que el experto reclama un nuevo "contrato social"... "y Ceuta es el síntoma más evidente de esto." 

"Marruecos no solo necesita un nuevo plan de desarrollo; necesita un nuevo contrato social. El anterior se basaba en la recuperación; el próximo debe basarse en la calidad de las instituciones, la competencia, el mérito, la igualdad de oportunidades y la movilidad social", añade no sin antes denunciar una realidad en el régimen de Mohamed VI. 

"El modelo marroquí ha llegado al final de su eficacia [...] Las élites políticas y económicas de Marruecos saben qué reformas son necesarias. Sin embargo, sus vínculos con el poder político y sus intereses comunes favorecen el statu quo".

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Coordinador de tarde y cierre de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, trabajó durante ocho años en el portal Mundotoro y tras varias colaboraciones con otros medios llegó a El HuffPost en 2019. Desde entonces se encarga del turno de cierre, escribiendo sobre actualidad y última hora, con especial énfasis en las coberturas deportivas de grandes eventos, buscando siempre ese 'toque Huff' tan nuestro.

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